El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró el jueves que Irán está a punto de quedar “diezmado”, casi tres semanas después del inicio de una guerra que ha disparado los precios del petróleo, y consideró que el conflicto terminará “mucho antes” de lo previsto.
“Después de 20 días, puedo anunciarles que Irán hoy ya no tiene la capacidad de enriquecer uranio y que ya no tiene la capacidad de producir misiles balísticos”, declaró Netanyahu en una conferencia de prensa televisada.
Donald Trump había dicho que el objetivo de los ataques que Estados Unidos lanzó junto a Israel el 28 de febrero, que desencadenaron la guerra en Oriente Medio, era eliminar la amenaza nuclear iraní.
Según el primer ministro israelí, la capacidad de ataque de Irán se ha visto reducida considerablemente. Irán está “siendo diezmado” e Israel “está ganando la guerra”, afirmó Netanyahu. También indicó que la guerra podría terminar “más rápido de lo que la gente piensa”.
Aunque “muy debilitada debido a los ataques contra sus dirigentes y sus capacidades militares”, la República Islámica sigue en pie, reconoció la jefa de los servicios de inteligencia estadounidenses, Tulsi Gabbard, ante el Congreso.
Gabbard volvió a negarse a confirmar las declaraciones de Donald Trump según las cuales Irán representaba una “amenaza inminente” antes de la guerra. Aunque Washington no ha fijado un plazo para sus operaciones militares, el presidente Trump afirmó el jueves que no enviará tropas a territorio iraní.
El conflicto ha tomado un nuevo cariz, con ataques directos a puntos de producción de hidrocarburos, y no sólo de almacenamiento y transporte. El giro en las últimas horas viene del ataque israelí el miércoles al gigantesco yacimiento gasífero de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar, que es la reserva de gas conocida más grande del mundo.
El barril de Brent del mar del Norte escaló durante la jornada a 114,64 dólares y el WTI superó brevemente los 100 dólares, pero los precios cedieron en la tarde. Desde el inicio del conflicto el precio del Brent ha subido cerca de 40 dólares por barril y el WTI unos 30 dólares. En represalia al ataque contra su yacimiento, Irán atacó el miércoles y el jueves Ras Lafan, en Catar, el mayor complejo industrial y puerto de exportación de gas natural licuado (GNL) del mundo.
Las represalias iraníes alcanzaron una refinería saudita a orillas del mar Rojo -con una capacidad de tratamiento de más de 400.000 barriles de crudo diarios- y dos refinerías de la empresa estatal petrolera de Kuwait, con una capacidad combinada de 800.000 barriles.
Arabia Saudita advirtió que “se reserva el derecho” de responder militarmente a Irán y Catar afirmó que el bombardeo de su infraestructura es una “prueba clara” de que la república islámica no sólo ataca intereses de Estados Unidos. Israel “ha actuado por su cuenta”, confirmó Netanyahu. “El presidente Trump nos ha pedido que suspendamos cualquier nuevo ataque y así lo haremos”, añadió.
Si se atacan otras infraestructuras, el precio del petróleo “probablemente superará los 120 dólares de inmediato, con un potencial de subida adicional”, estimó Aditya Saraswat, analista de Rystad Energy.
Para añadir petróleo al mercado, Washington planea levantar ciertas sanciones sobre el crudo iraní, pero únicamente el que ya se encuentra almacenado en el mar en buques, según el ministro de Finanzas, Scott Bessent.
En la misma línea, los países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE) han comenzado a liberar reservas de petróleo, tal y como se anunció a mediados de marzo, y se prevé que se pongan a disposición un total de 426 millones de barriles.
Con información de AFP.