El presidente de Paraguay, Santiago Peña, busca contener la preocupación de los ahorristas tras la intervención de Ueno Bank, una de las entidades financieras con mayor número de usuarios en el país.
El mandatario anunció que su Gobierno impulsará medidas para facilitar la devolución de los depósitos y aseguró que cerca del 98 % de los clientes podrá recuperar la totalidad de sus recursos, en medio de una crisis que también abrió un frente de tensión política.
El problema se hizo público el martes 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) anunció el inicio del procedimiento de resolución de la entidad financiera.
La decisión se tomó después de comprobar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50 % del mínimo exigido, como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante un proceso de regularización.
Según las autoridades, la medida busca proteger a los depositantes y preservar la estabilidad del sistema financiero.
Ueno Bank cuenta con aproximadamente 2,9 millones de clientes, una cifra considerable en un país de poco más de seis millones de habitantes. El cierre de sus operaciones generó preocupación entre trabajadores, pensionados y ciudadanos que utilizaban la plataforma para recibir sus ingresos y administrar sus recursos.
Como respuesta, el Senado paraguayo aprobó el martes un proyecto de ley que contempla un anticipo de hasta 40 salarios mínimos por depositante, equivalentes a unos 121 millones de guaraníes.
La iniciativa establece que los desembolsos puedan realizarse dentro de las 24 horas posteriores a la aprobación de la resolución bancaria. Este miércoles 4 de noviembre, la Cámara de Diputados convocó una sesión extraordinaria para estudiar la propuesta.
Por su parte, el Banco Central anunció un primer pago de hasta 10 millones de guaraníes por ahorrista, con recursos del Fondo de Garantía de Depósitos. La cobertura legal alcanza hasta 75 salarios mínimos, equivalentes a 228,3 millones de guaraníes por persona y entidad financiera.
El organismo estima que alrededor del 97 % de los clientes podrá recuperar la totalidad de sus depósitos dentro de ese límite.
La crisis también tuvo consecuencias en el ámbito político. Carlos Carvallo presentó su renuncia como presidente del Banco Central a petición de Peña, mientras que las investigaciones sobre la entidad llevaron a las autoridades judiciales a ordenar la detención de directivos vinculados con su administración.
El caso ha generado cuestionamientos por los vínculos empresariales que existieron entre el presidente Peña y el grupo propietario de Ueno Bank, además de interrogantes sobre los controles financieros y la administración de recursos públicos depositados en la entidad.
Ahora, el Ejecutivo enfrenta el desafío de garantizar la devolución de los ahorros y esclarecer las responsabilidades detrás de una crisis que puso bajo presión la confianza de los paraguayos en sus instituciones financieras.