Perú continúa sin conocer de manera oficial al próximo presidente, a casi diez días de la segunda vuelta celebrada el pasado 7 de junio, en medio de un conteo extremadamente ajustado que mantiene en vilo el desenlace electoral.

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De acuerdo con los últimos datos publicados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe), con más del 99 % de las actas procesadas, la candidata de derecha Keiko Fujimori obtiene el 50,11 % de los votos, mientras que el aspirante de izquierda Roberto Sánchez alcanza el 49,89 %, una diferencia mínima que mantiene abierta la definición del resultado.

Pese a la ligera ventaja de Fujimori, la proclamación oficial del ganador aún no tiene fecha inmediata. Las autoridades electorales estiman que el resultado definitivo podría conocerse hacia mediados de julio, una vez se resuelvan las actas observadas e impugnadas que siguen bajo revisión.

El avance del escrutinio ha estado acompañado por la incorporación progresiva de los votos del exterior, que han contribuido a ampliar ligeramente la ventaja de Fujimori en la etapa final del conteo. Sin embargo, el proceso sigue condicionado por la revisión de miles de actas cuestionadas por ambas organizaciones políticas.

Roberto Sánchez y Keiko Fujimori. Foto: AP

En el terreno jurídico, tanto Fuerza Popular como Juntos por el Perú han intensificado sus acciones para disputar resultados en distintas zonas del país.

Mientras el sector de Sánchez cuestiona mesas en distritos urbanos de Lima, el fujimorismo ha presentado recursos contra actas en áreas rurales donde el candidato de izquierda obtuvo mayor respaldo.

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El movimiento más reciente del entorno de Sánchez ha sido la solicitud de nulidad de los resultados en 119 consulados peruanos en el exterior, una medida que busca revisar el impacto del voto migrante en el resultado global y que añade un nuevo frente al proceso.

Estas controversias deben ser evaluadas inicialmente por los jurados electorales especiales antes de pasar a una segunda instancia de revisión en el Jurado Nacional de Elecciones, entidad encargada de la proclamación oficial del ganador.

Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Foto: AP

Según el cronograma del proceso, el Jurado Nacional de Elecciones prevé que la definición final pueda concretarse a mediados de julio, una vez concluyan las revisiones, apelaciones y validaciones correspondientes.

Hasta entonces, los resultados continúan siendo preliminares, aunque la tendencia favorece a Fujimori.

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De confirmarse este escenario, la candidata asumiría la Presidencia para el periodo 2026-2031, en un contexto político marcado por alta polarización y una recurrente inestabilidad institucional en el país andino.

Así, más allá del estrecho margen entre los candidatos, el eje central del proceso sigue siendo el tiempo que tomará cerrar el escrutinio y resolver las impugnaciones, un factor que ha convertido esta elección en una de las más prolongadas en su fase de definición en los últimos años.