Macroeconomía

Colombia y Perú con elecciones reñidas, pero con motores económicos opuestos

Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital, analiza las similitudes y las grandes diferencias entre ambas economías, en medio de sus decisivos comicios presidenciales.

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19 de junio de 2026 a las 11:00 p. m.
Mientras Colombia enfrenta incertidumbre en el sector
minero-energético, Perú impulsa su crecimiento con minería e infraestructura.
Mientras Colombia enfrenta incertidumbre en el sector minero-energético, Perú impulsa su crecimiento con minería e infraestructura. Foto: SEMANA

Por estos días, Perú y Colombia han coincidido en sendos procesos electorales para escoger a sus jefes de Estado, en medio de una fuerte polarización. Keiko Fujimori y Roberto Sánchez se vienen disputando la elección en el vecino país, con la ventaja estrecha para la heredera del fujimorismo, y en Colombia, Abelardo de la Espriella, de la derecha, e Iván Cepeda, candidato del petrismo, se enfrentarán en segunda vuelta el próximo domingo.

Para algunos analistas, la historia de Perú sorprende: en medio de la crisis institucional que ha llevado a tener diez presidentes en la última década, su economía sigue creciendo y se considera que la política y la economía avanzan por caminos distintos. De hecho, en Colombia, ante la incertidumbre que se generó en este gobierno en sectores clave, como el minero-energético o el de las obras públicas y la vivienda, pilares de la inversión, el país también ha tenido una dinámica económica apalancada en el consumo de los hogares y en el gasto público, y se ha llegado a comparar las dos economías. ¿Qué tan parecidas o distantes son?

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Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital, holding financiero y banco de inversión regional, que es parte de Credicorp Ltd., el conglomerado financiero más grande de Perú, considera que lo que llamó el “supuesto divorcio” entre la economía y la política en el Perú se ha venido reduciendo. En 2013, explica, ese país tenía un crecimiento potencial estimado de entre 5 y 6 por ciento. “Hoy se está estimando entre 2,5 y 3 por ciento”.

Si bien en la última década se ha visto una corrección de los crecimientos potenciales de los diferentes países de la región, Velandia afirma que el que más ha caído es el de Perú. “Y la única diferencia en comparación con otros países ha sido justamente la inestabilidad política”, agrega. Y aunque crece, lo ha hecho en promedio a tasas de no más del 3 por ciento anual.

daniel velandia Dir. de Research de Credicorp Capital
Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital. Foto: JUAN CARLOS SIERRA-SEMANA

En el caso de Colombia, cree que es muy difícil llegar a afirmar que haya algún tipo de divorcio entre la política y la economía. “Solamente llevamos cuatro años de un gobierno que ha mantenido una alta incertidumbre regulatoria en sectores estratégicos de la economía. Sería muy temprano para poder atar el hecho de que tengamos incertidumbre regulatoria o política con que la economía colombiana siga creciendo”.

El fuerte incremento en las remesas, que hoy llegan a casi tres puntos del PIB, los mayores flujos de turismo y un año pasado con récord en ingresos cafeteros han impulsado el crecimiento. “Y, por supuesto, el gasto público, que hoy por hoy es el más alto en la historia y está incidiendo en la actividad económica”.

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Sin embargo, para Velandia, hay una diferencia en las fuentes que generan la dinámica de los dos países. Perú lo hace apalancado sobre sus recursos naturales. Su minería ha crecido a lo largo de los años en medio de la incertidumbre política y eso ha conducido a que este año la inversión en minería crezca más del 30 por ciento. “Mientras tanto, en Colombia, durante los últimos cuatro años el Gobierno decidió hacer una transición energética muy acelerada que implicó que no se otorgaran nuevos contratos de exploración de petróleo y gas, y que no se hicieran pilotos de fracking. Cada vez tenemos un menor aporte del sector petrolero al crecimiento, a diferencia de Perú, donde la minería sigue jugando un rol muy importante”, dice Velandia.

Además, señala el analista que, independientemente de la figura del presidente, en Perú avanzan proyectos emblemáticos, como la línea 2 del metro de Lima, el nuevo aeropuerto de la capital y puertos como Chancay. “En Colombia nada de eso ha aparecido en los últimos años. Un país no puede extender mucho su ciclo de crecimiento a punta de consumo interno si la inversión no crece, y la inversión está estancada”, añade.

Megapuerto de Chancay
Megapuerto de Chancay en Perú. Foto: Xinhua News Agency via Getty Ima

De otro lado, se ven mercados laborales muy diferentes. ¿Por qué? “Porque la inversión sí está creciendo en el Perú, en minería, agricultura e infraestructura, y pasa por un buen momento. Y el empleo formal avanza a ritmos del 5 por ciento anual”.

Colombia, dice, está lejos de ver algo así. De hecho, recientemente ha registrado una desaceleración en el ritmo de creación de empleo, que, a juicio de Velandia, está muy ligada al fuerte incremento del salario mínimo.

En materia de inflación, Perú está bordeando el 4 por ciento, pero su meta es del 2 por ciento, más baja que la de Colombia, que es del 3 por ciento.

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Perú ha tenido bajo control su déficit fiscal, hoy ronda 2 puntos del PIB, cuando en Colombia es de 7 puntos. Esto explica, en parte, las altas tasas de interés en nuestro país, del 11,25 por ciento, frente a las de 4,25 por ciento en Perú. “El tema fiscal y el aumento del salario mínimo son las principales variables que explican esa divergencia”, señala.

Para muchos analistas, uno de los aspectos clave en la institucionalidad económica peruana es su Banco Central. Para Velandia, esa institucionalidad está “excesivamente recargada en la persona”; es decir, en la figura del presidente del Banco Central, Julio Velarde, quien lleva unos 20 años en el cargo, trascendiendo los periodos recientes de inestabilidad política. “Ha sido una figura clave en ese sentido para mantener la estabilidad económica. Hay una gran credibilidad en lo que hace el Banco Central que lidera Julio Velarde”.

Central Reserve Bank of Peru Governor Julio Velarde Flores arrives for the International Monetary and Financial Committee (IMFC) plenary during the International Monetary Fund/World Bank Annual Meetings in Washington, DC on October 25, 2024. (Photo by Mandel NGAN / AFP)
Julio Velarde Flores, gobernador del Banco Central de Reserva del Perú, en una de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en Washington D. C., el 25 de octubre de 2024. (Foto de Mandel NGAN / AFP) Foto: AFP

En cuanto a los mercados de valores, entre enero y mediados de junio, las bolsas de ambos países lideraron las valorizaciones en la región. Según la Bolsa de Valores de Colombia, el índice peruano subió cerca del 30 por ciento y el colombiano, casi 14 por ciento.

¿Qué viene en este escenario? Velandia resalta el comportamiento de los mercados. En el caso de Keiko Fujimori, asegura que ya dan por descontado que será la próxima presidenta del Perú y podría seguir teniendo un impacto favorable en incrementos en la bolsa, reducción en las tasas de interés y en la deuda pública, así como una caída en el precio del dólar.

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El panorama es parecido en Colombia, donde el mercado ya descuenta un posible triunfo de De la Espriella: el dólar ronda los 3.400 pesos y la deuda pública ha caído 200 puntos básicos, aunque persiste la incertidumbre. Velandia estima que, si gana, el dólar podría bajar otros 200 pesos; pero si vence Cepeda, prevé una reacción adversa y una cotización cercana a 4.000 pesos.

Aunque ambos países enfrentan elecciones reñidas y dinámicas similares, sus fundamentos económicos son muy diferentes.