La alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una intensidad “muy fuerte” entre finales de 2026 y comienzos de 2027 incrementa los riesgos para la economía colombiana, especialmente por su impacto sobre la inflación, el suministro de energía y la actividad productiva, según un análisis de Credicorp Capital.

El informe cita las proyecciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que estiman un 97 % de probabilidad de que el fenómeno se extienda hasta marzo-abril de 2027 y un 81 % de que alcance la categoría de “muy fuerte”, ubicándose entre los episodios más intensos registrados desde 1950.
En Colombia, El Niño suele provocar un déficit de lluvias, sequías prolongadas, mayores temperaturas, incendios forestales y una reducción en los caudales de los ríos, afectando principalmente las regiones Caribe, Andina y Pacífica.
Aunque históricamente su impacto sobre la economía ha sido moderado, Credicorp advierte que el contexto actual aumenta los riesgos, especialmente por la posibilidad de racionamientos de energía ante la falta de nueva capacidad de generación y la necesidad de importar gas por primera vez para el consumo interno.

El reporte mantiene su proyección de crecimiento económico en 2,5% para 2026 y 2,3% para 2027 bajo un escenario base, pero estima que el fenómeno podría restar cerca de 0,4 puntos porcentuales al crecimiento acumulado.
En un escenario pesimista, el PIB crecería apenas 1,9% este año y 0,9% el próximo. Además, el análisis sostiene que el actual contexto de altos precios internacionales del petróleo podría compensar parcialmente algunos de los efectos negativos del fenómeno, gracias a unos términos de intercambio más favorables para el país.

La mayor presión recaería sobre la inflación. Credicorp elevó su pronóstico para 2026 de 6,3% a 7% y para 2027 de 4,8% a 5%, principalmente por el aumento en los precios de alimentos y energía. En un escenario adverso, la inflación podría llegar a 8,7% este año y 6,3% el próximo.
El informe también prevé que este escenario llevaría al Banco de la República a reducir la tasa de interés de manera más gradual durante 2027, ante las mayores presiones inflacionarias derivadas del evento climático.
Los sectores agrícola, energético y de transporte serían los más afectados, debido a menores rendimientos en los cultivos, mayores costos de generación eléctrica y bajos niveles de los ríos. No obstante, el estudio señala que algunas actividades, como la producción de café, el suministro de gas y la generación de electricidad, podrían verse favorecidas por el aumento en la demanda y las condiciones climáticas más secas.
