En julio, un mes de alta actividad por vacaciones escolares y otras fechas que son pujantes para la economía, el resultado de la producción en el país, según el Índice de Seguimiento a la Economía-ISE, del Dane, creció el 1,1 % con respecto a julio de 2025, cuando la cifra iba en el 4,91 %.
En cuanto al comportamiento mensual, la economía se impulsó un 0,97 %, levantando vuelo desde una caída registrada en junio del -1,29 %.
En el acumulado del año, es decir, de enero a julio, la actividad productiva va en 2,62 %, cifra similar a la que se llevaba hace un año (2,60 %), cuando la economía terminó el año en ese mismo porcentaje de expansión.

Por actividades
Fuerte caída del agro: Muy preocupante sigue siendo la caída de las actividades primarias, entre las cuales están el agro, la ganadería y la minería.
Según el ISE de julio, esta rama de la economía, que es intensiva en mano de obra, se contrajo en 3,72 % en su comportamiento anual (12 meses hasta julio). Para igual periodo del año anterior también estaba en negativo, pero el decrecimiento solo era de 0,30 %.

Industria. Las actividades secundarias, entre las que se cuentan la industria manufacturera, clave para cualquier país, también tuvo contracción, según el ISE, en el periodo divulgado por el Dane. El decrecimiento fue de 2,29 % respecto a julio de 2025, según la entidad de las estadísticas.
Comercio, turismo y transporte sacaron la cara. De nuevo, las llamada actividades terciarias fueron las que sacaron la cara y, aunque es buena noticia para estos sectores: comercio, turismo y transporte, en el contexto general implica que la economía continuó siendo impulsada por el consumo. El crecimiento en este segmento fue de 2,59 % respecto a julio de 2025.

La economía colombiana sigue en la tendencia de un crecimiento moderado, muy por debajo del potencial. El problema es que el segundo semestre y los primeros meses de 2027 tendrán muchos nubarrones, teniendo en cuenta que estamos ante un fenómeno de El Niño que puede causar presiones sobre la inflación, la cual, de por si, ya está en niveles alejados de la meta del Banco de la República. En otras palabras, la actividad económica sigue aguantando, apuntalada por el consumo, lo que, a todas luces, no es sostenible.
Para muchos analistas, lo que le sigue pasando factura a la actividad productiva en el país es el deterioro fiscal, que le sigue restando capacidad al estado para estimular la economía.
