Desde las transiciones democráticas de los años 1990, América Latina rara vez ha vivido una contienda presidencial tan reñida como la que enfrenta en Perú a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez.
Con más de 19 millones de boletas escrutadas, la candidata conservadora Fujimori aventaja este lunes 15 de junio a su rival de izquierda por 18.478 votos, según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe).
Con más del 98,5 % de los votos computados, la diferencia era de solo 0,10 puntos porcentuales.

Si esta tendencia se confirma, sería una de las elecciones presidenciales más disputadas de la región desde 1990, por delante de las segundas vueltas celebradas en Perú en 2016 (0,24 puntos porcentuales de diferencia) y 2021 (0,25) y en El Salvador en 2014 (también 0,25), según las cifras oficiales de cerca de 150 elecciones celebradas en 18 países.
Estos datos fueron recopilados por el Centro de Ciencias Sociales WZB de Berlín en la base de datos PPEG, posteriormente completados y analizados por la AFP.
En número de votos, el margen más ajustado se registró en El Salvador en 2014, cuando Salvador Sánchez Cerén ganó con una ventaja de 7.400 votos sobre Norman Quijano.
En Costa Rica, 18.200 votos separaron en 2006 al premio nobel de la paz Óscar Arias Sánchez y a su rival Ottón Solís, mientras que en República Dominicana fueron 22.300 en 1994, entre el ganador Joaquín Balaguer y José Francisco Peña Gómez.
Más recientemente, los comicios de noviembre de 2025 en Honduras, marcados por acusaciones de fraude y cuyos resultados tardaron tres semanas en conocerse, terminaron con el triunfo de Nasry Asfura —candidato apoyado por Donald Trump— sobre Salvador Nasralla por apenas 26.300 papeletas (0,72 puntos porcentuales).

En Perú, un país con una población entre tres y seis veces mayor que la de esos Estados, las derrotas de Keiko Fujimori frente a Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y ante Pedro Castillo en 2021, se decidieron por unos 41.000 y 44.000 votos, respectivamente.
En los últimos 20 años, Perú se perfila como el país con las elecciones presidenciales más reñidas de América Latina, con una diferencia promedio de unos 2,2 puntos porcentuales entre los dos candidatos principales, frente a una media de 16,9 en las demás naciones.

El estudio abarca las primeras y segundas vueltas decisivas en 18 países latinoamericanos donde el español o el portugués figuran entre las lenguas oficiales.
Sin embargo, no considera a Cuba, cuyo sistema político no prevé comicios presidenciales por sufragio universal directo.
El resultado definitivo de las elecciones de 2026 en Perú podría tardar hasta “finales de junio”, dependiendo de las observaciones que se formulen sobre las actas, según explicó el jefe de la Onpe, Bernardo Pachas.
El ganador será el noveno dirigente al frente del país en diez años.
*Con información de AFP.
