La administración Trump suavizó este lunes su bloqueo petrolero de facto contra Cuba al permitir que el tanquero ruso Anatoly Kolodkin, con 740.000 barriles de crudo a bordo, atracara este martes en el puerto de Matanzas. Es el primer cargamento de petróleo que llega a la isla en tres meses y marca un giro notable en la política de Washington, que durante semanas amenazó con castigar a cualquier país que enviara combustible a La Habana.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, descartó que se trate de un cambio formal de política. “Esto no es un cambio de política. No ha habido un cambio formal en la política de sanciones. Estas decisiones se toman caso por caso”, dijo en conferencia de prensa. Estas decisiones se toman caso por caso”, dijo en conferencia de prensa.

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Aclaró además que Washington se reserva el derecho de confiscar embarcaciones que violen las sanciones, pero también el de renunciar a esas confiscaciones “caso por caso”.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró al respecto. Foto: AP

Trump lo confirmó la noche del domingo a bordo del Air Force One. “No nos importa que alguien reciba un cargamento, porque necesitan sobrevivir”, dijo. “Les dije, si un país quiere enviar petróleo a Cuba ahora mismo, no tengo ningún problema con ello. Sea Rusia o no”. Sin embargo, restó importancia al beneficio para la isla: “No va a tener ningún impacto: Cuba está acabada”.

No está claro por qué la Casa Blanca no ordenó bloquear el petrolero. La Guardia Costera tenía dos patrulleros en la región que podrían haber intentado interceptarlo, pero el gobierno no les dio esa orden. Una posible razón es que una intervención por la fuerza contra un buque ruso habría agravado las tensiones con Moscú en un momento en que Washington lidia simultáneamente con la guerra contra Irán.

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El Anatoly Kolodkin es un tanquero de bandera rusa sancionado tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea. Zarpó del puerto ruso de Primorsk el 9 de marzo y es el primer envío de petróleo por mar que recibe Cuba en tres meses, según reconoció el propio presidente Miguel Díaz-Canel.

El gobierno de Miguel Díaz-Canel enfrenta una grave crisis energética. Foto: AP

Los 740.000 barriles tardarán entre 15 y 20 días en procesarse en Cuba y otros cinco a diez días en entregar sus productos refinados. El cargamento podría transformarse en unos 250.000 barriles de diésel, cantidad suficiente para cubrir la demanda del país durante poco más de 12 días. Cuba necesita aproximadamente 100.000 barriles diarios para funcionar con normalidad, de los cuales solo 40.000 provienen de su producción propia.

El Kremlin respaldó el envío. “Rusia considera su deber no mantenerse al margen y ofrecer la ayuda necesaria”, dijo el portavoz presidencial Dmitri Peskov, quien aclaró que el asunto fue planteado “con antelación durante los contactos con nuestros homólogos estadounidenses”.

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El bloqueo petrolero ha asfixiado a Cuba desde enero, provocando apagones diarios, grave escasez de combustible y deterioro de la atención médica. La política ha recibido críticas internacionales, incluso de las Naciones Unidas, que señalan que Washington está provocando una crisis humanitaria. Pese al alivio que representa el tanquero ruso, Trump mantuvo su tono amenazante sobre el futuro de la isla: “Cuba es la próxima”, dijo el viernes en la cumbre FII Priority de Miami.