Un ataque del Ejército venezolano contra una instalación del Ejército de Liberación Nacional (ELN), en el estado Apure, cerca de la frontera con Colombia, dejó al menos 23 personas muertas y habría contado con apoyo de inteligencia de Estados Unidos y drones, según una investigación publicada por The New York Times.

La operación, que se realizó el viernes pasado, no había sido atribuida públicamente a Washington hasta que cuatro funcionarios estadounidenses confirmaron al diario la participación de su país.

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La organización venezolana de derechos humanos Fundaredes fue la primera en alertar sobre el bombardeo. De acuerdo con su información, recopilada a partir de conversaciones con sobrevivientes y habitantes de la zona, los drones atacaron una instalación que funcionaba como centro de distribución de cocaína del ELN. El saldo reportado por la organización fue de al menos 23 muertos y varios heridos.

Miembros del ELN fueron bombardeados en Venezuela el pasado viernes. Foto: GUILLERMO TORRES REINA - SEMANA

El diario estadounidense señaló que un alto mando militar venezolano confirmó el lunes que las Fuerzas Armadas de ese país ejecutaron el ataque. Sin embargo, el oficial, que pidió mantener su identidad en reserva, dijo que no había sido informado personalmente sobre la participación de Estados Unidos. Tampoco estaba claro quién operó los drones, aunque un funcionario estadounidense indicó que ese tipo de equipos suele ser manejado por las fuerzas militares de su país.

Las circunstancias de las muertes también generan interrogantes. Juan Francisco García, coordinador de Fundaredes en Apure, contó a The New York Times que habitantes de fincas cercanas escucharon dos explosiones durante la mañana del viernes y que, al acercarse al lugar, encontraron cuerpos entre los restos de la instalación bombardeada.

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García, quien aseguró haber visitado una morgue cercana y visto varios cadáveres, dijo que algunos habían quedado “mutilados” por los explosivos. También afirmó que, según las entrevistas realizadas a sobrevivientes y familiares de las víctimas, no todas las personas fallecidas eran miembros del ELN.

Miembros del ELN. Foto: FOTOS: GUILLERMO TORRES-SEMANA

La operación se produce después de años en los que el ELN utilizó territorio venezolano como refugio frente a las ofensivas militares colombianas y como plataforma para actividades ilegales. Según reconstruye The New York Times, durante el gobierno de Maduro la guerrilla pudo operar en zonas fronterizas, traficar cocaína y controlar actividades de minería ilegal de oro.

Analistas de seguridad citados por el diario sostienen que el grupo consolidó su control sobre amplios sectores de la frontera y utilizó pistas de aterrizaje para transportar cocaína colombiana por vía aérea hacia otros países de América Latina, incluido México. Su presencia en Venezuela también le habría permitido ampliar su influencia y sobrevivir a las ofensivas que debilitaron a otras organizaciones armadas colombianas.