El avión que debía trasladar al papa León XIV de regreso a Roma tras su visita a España sufrió este viernes un problema técnico cuando estaba a punto de despegar desde la isla de Tenerife, en el archipiélago de Canarias, lo que obligó al pontífice a abandonar temporalmente la aeronave, constató un periodista de AFP.
El rey Felipe VI, que se encontraba en el aeropuerto de Tenerife Norte para despedir al pontífice, acompañó al papa al descender por las escalerillas y regresar a la terminal poco antes de las 4:30 p. m. (hora local).
“Se retrasa media hora la salida del vuelo del papa por un problema técnico del avión”, informó el servicio de prensa de la visita papal a España.
León XIV ya se encontraba sentado en la primera fila del avión de Iberia, que transportaba a unos 80 periodistas además de la comitiva pontificia, cuando el capitán informó sobre la avería.
“Nuestro equipo de mantenimiento sugiere remolcar el avión, darle la vuelta para ponerlo cara al viento e intentar una nueva puesta en marcha del motor”, explicó el piloto.
“Vamos a hacer este intento. Si fuera satisfactorio, podremos irnos”, agregó.
Sin embargo, el problema técnico no pudo resolverse a tiempo. Ante esta situación, el rey Felipe VI puso a disposición del pontífice un avión militar de la Fuerza Aérea española, lo que permitió que León XIV emprendiera su viaje de regreso a Roma sin mayores retrasos, según constataron periodistas de AFP.
El trayecto entre las islas Canarias y Roma suele tomar alrededor de cuatro horas y media, por lo que el Vaticano mantenía la previsión de que León XIV llegara a la capital italiana hacia las 11:00 p. m. de Roma para completar su regreso al Vaticano.
El pontífice puso así fin a una visita de siete días a España, durante la cual recorrió Madrid, Barcelona y las islas Canarias. La gira incluyó actos religiosos, encuentros con autoridades y visitas a algunos de los lugares más emblemáticos del país.
Durante su estancia en Madrid, León XIV visitó el estadio Santiago Bernabéu y sostuvo un encuentro con el artista puertorriqueño Bad Bunny, uno de los momentos que más repercusión generó durante el viaje.
En Barcelona, el papa encabezó una ceremonia en la Basílica de la Sagrada Familia, donde bendijo la última de las grandes torres del templo diseñado por Antoni Gaudí, un hito largamente esperado en la historia del monumento.
Con esta gira, León XIV completó uno de los viajes internacionales más extensos de su pontificado hasta la fecha.
*Con información de AFP.