El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, estaría “extremadamente obeso”, según indicó este miércoles la agencia de inteligencia de Seúl (Corea del Sur), citando sus últimas evaluaciones sobre la salud del hermético gobernante, las cuales preceden siempre una ola de misterio en todo el mundo por cuenta de lo cerrada que es la información de la dictadura.
El estado físico de Kim, un fumador empedernido que arrastra problemas de peso, es analizado de cerca internacionalmente porque su muerte repentina plantearía dudas sobre su sucesión y la estabilidad de este país asiático dotado de armas nucleares.
“La condición de salud (de Kim) es clasificada como ‘extremadamente obeso’, con más de 140 kilos de peso”, dijo el legislador surcoreano Youn Kun-young, citando un informe del servicio de espionaje del vecino país del régimen norcoreano.
Aunque se le considera en “riesgo elevado de enfermedad cardiovascular”, Kim no muestra dificultades para realizar actividades físicas, como subir escaleras, agregó Youn. “La evaluación es que no hay señales de problemas de salud, dado que es monitoreado de cerca por (su) equipo médico particular”, dijo el funcionario de Corea del Sur.
La especulación sobre la salud de Kim creció en 2020 cuando se ausentó de la conmemoración del cumpleaños de su fallecido abuelo y desapareció de la esfera pública por 20 días, lo que generó rumores de que estaba gravemente enfermo tras una cirugía.
El padre de Kim, Kim Jong-il, y su abuelo, Kim Il-sung, también eran obesos y fumadores. Ambos murieron de ataques cardíacos, por lo que su situación de salud es cuestión de debate en toda la región, que constantemente se ve amenazada por las amenazas de ataque nuclear de parte del dictador norcoreano, quien mantiene en su posesión varias armas de destrucción masiva.
Este aislado país enfrenta sanciones internacionales por sus programas armamentistas nucleares y las constantes amenazas a Estados Unidos y a Occidente. Todo mientras se reporta que su población sufre graves carencias alimentarias y una fuerte represión estatal de parte de la dictadura de la familia Kim.
Sin embargo, Paul Smart, el chef del hotel Metropole de Hanói, quien trabajó con los cocineros personales de Kim durante la cumbre del líder norcoreano con Donald Trump de 2019 en Vietnam, dijo que el dirigente tenía predilección por las carnes selectas y los alimentos de lujo. “Le gusta el caviar, la langosta, productos muy lujosos como el foie gras”, comentó.
*Con información de AFP.