El líder norcoreano, Kim Jong-un, prometió “apoyo inalterable” al presidente ruso, Vladimir Putin, y aseguró estar convencido de la victoria de Rusia en la guerra contra Ucrania, conflicto que calificó como una lucha “sagrada” por la seguridad de su país y por la “justicia internacional”.
La declaración fue incluida en una carta enviada por Kim a Putin con motivo del 78.º aniversario de la fundación de Corea del Norte y divulgada este lunes por la agencia estatal norcoreana KCNA. En la misiva, el líder norcoreano también manifestó su intención de profundizar la cooperación entre ambos países.

“Convencido firmemente de la victoria de la Federación de Rusia en la actual guerra sagrada por la defensa de los intereses de seguridad del país y de la justicia internacional, prometo mi apoyo inalterable a usted, querido amigo, y al fraternal pueblo ruso”, afirmó Kim, según KCNA. El dirigente norcoreano añadió que su voluntad y la de su gobierno es “ampliar y profundizar de manera integral el trabajo conjunto” con Moscú.
El mensaje se produce mientras Rusia y Corea del Norte han estrechado significativamente su relación militar desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Pyongyang ha proporcionado a Moscú municiones y otros equipos militares y, desde finales de 2024, también ha enviado soldados para combatir junto a las fuerzas rusas.

La inteligencia surcoreana y gobiernos occidentales calculan que entre 14.000 y 15.000 militares norcoreanos fueron enviados inicialmente a Rusia. Una parte de ellos participó en operaciones relacionadas con la recuperación de la región rusa de Kursk, donde tropas ucranianas habían realizado una incursión.
El costo para Corea del Norte también ha sido elevado. En septiembre de 2025, el Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur estimó que unos 2.000 soldados norcoreanos habían muerto en combate. Posteriormente, una evaluación británica situó en más de 6.000 el número de militares norcoreanos muertos o heridos en la guerra.

Las cifras no han sido confirmadas de manera independiente y las estimaciones han variado con el tiempo. En febrero de 2026, la inteligencia surcoreana calculaba que alrededor de 6.000 soldados norcoreanos habían muerto o resultado heridos durante su participación en el conflicto.

A cambio de su respaldo, Pyongyang ha recibido de Moscú asistencia económica y, según evaluaciones de inteligencia surcoreanas, cooperación y tecnología militar. La relación entre ambos gobiernos quedó además reforzada por un tratado de defensa firmado en 2024, que contempla asistencia mutua en caso de una agresión armada.
La carta de Kim también llega en medio de las versiones sobre un posible nuevo envío de tropas norcoreanas a Rusia. En agosto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que Rusia se preparaba para recibir entre 30.000 y 50.000 militares de Corea del Norte. Zelenski sostuvo que Pyongyang había tomado una decisión para enviar ese contingente, aunque no presentó públicamente pruebas que permitieran verificar la cifra.

Corea del Norte rechazó esas afirmaciones. Kim Yo Jong, hermana de Kim Jong-un y una de las principales figuras de la política exterior norcoreana, negó que existiera un plan para enviar hasta 50.000 soldados adicionales.
Con información de AFP.
