El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que la transición democrática en Venezuela no será inmediata y advirtió que la celebración de elecciones dependerá primero de la creación de condiciones que garanticen un proceso libre, transparente y creíble.
Las declaraciones fueron realizadas durante la firma de un memorando de cooperación nuclear con Paraguay en Washington, donde fue consultado sobre los tiempos previstos para una eventual elección presidencial en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
“Tiene que suceder. Y es un trabajo en progreso”, respondió Rubio al referirse a la organización de nuevos comicios en el país sudamericano.
El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que la prioridad actual es construir las bases institucionales necesarias para una transición democrática sólida. Entre ellas mencionó la libertad de prensa, la participación de múltiples fuerzas políticas, la reconciliación nacional y la conformación de una autoridad electoral capaz de garantizar el conteo transparente de los votos.
“Va a requerir algo de persistencia y un poco de paciencia. No años, pero sí ciertamente meses y semanas”, afirmó Rubio, quien señaló que la transición debe ir más allá de la convocatoria a las urnas y abarcar la reconstrucción institucional del país después de casi tres décadas bajo el mismo sistema político.
Según explicó, la administración estadounidense trabaja simultáneamente en dos frentes: apoyar la recuperación económica de Venezuela y respaldar el proceso político que permita el restablecimiento de la democracia.
El secretario de Estado indicó que uno de los principales desafíos consiste en evitar que un futuro gobierno democrático reciba un aparato estatal debilitado o incapaz de funcionar. “Una transición democrática sólida implica reconstruir instituciones, garantizar la participación política y fortalecer la economía”, sostuvo.
Las declaraciones llegan cuando se cumplen aproximadamente siete meses desde la captura del dictador Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos federales relacionados con narcotráfico y terrorismo.
Desde entonces, Washington ha respaldado a las autoridades venezolanas de transición y ha impulsado medidas destinadas a estabilizar la situación política y económica del país. Sin embargo, la fecha de unas nuevas elecciones nacionales sigue siendo una de las principales incógnitas del proceso.
Rubio reconoció que algunos sectores esperaban avances más rápidos, pero insistió en que la consolidación de una democracia funcional requiere tiempo. “La aguja apunta en la dirección correcta”, afirmó, al reiterar el compromiso de Estados Unidos con el proceso de transición política en Venezuela.
Las declaraciones del secretario de Estado constituyen una de las señales más claras hasta ahora sobre el calendario que maneja Washington para una eventual convocatoria electoral, al descartar un proceso inmediato y enfatizar la necesidad de fortalecer primero las instituciones democráticas del país.