El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó este jueves, 16 de abril, que Israel acepta un alto el fuego de diez días con Líbano, anunciado horas antes por el presidente Donald Trump, pero dejó en claro que las tropas israelíes no se retirarán del sur del país y que cualquier acuerdo definitivo dependerá del desmantelamiento total de Hezbolá.
Trump anunció el acuerdo en Truth Social tras conversaciones que describió como “excelentes” con Netanyahu y con el presidente libanés Joseph Aoun. La tregua entró en vigor a las 5:00 p. m., hora del este de Estados Unidos.
Trump adelantó, además, que invitará a Netanyahu y a Aoun a la Casa Blanca en los próximos cuatro o cinco días para profundizar las negociaciones, en lo que describió como las primeras conversaciones significativas entre Israel y Líbano desde 1983.
En un mensaje en video dirigido a sus ministros, Netanyahu fijó las condiciones israelíes con precisión. “Una zona de seguridad de 10 kilómetros de profundidad, mucho más fuerte, mucho más potente, mucho más controlable y mucho más sólida que la que teníamos antes. Aquí es donde estamos y no nos iremos”, sentenció.
Agregó que “el área hasta el Litani se convertirá en zona prohibida para Hezbolá” y que el control militar israelí sobre esa región será no negociable en cualquier acuerdo futuro.
La ofensiva terrestre y aérea israelí en el sur del Líbano comenzó el 2 de marzo, cuando Hezbolá abrió fuego en apoyo a Irán, tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel y Teherán. Desde entonces, los bombardeos israelíes dejaron más de 2.000 muertos en Líbano y provocaron el desplazamiento de más de un millón de personas. La División 98 del ejército israelí completó el lunes el cerco de Bint Jbeil, considerada el principal bastión de Hezbolá en el sur del país.
Netanyahu insistió en que la principal exigencia de Israel sigue siendo que Hezbolá “debe ser desmantelado” y que el Ejército israelí no concederá libertad de movimiento al grupo. Rechazó además las condiciones planteadas por Hezbolá para aceptar un alto el fuego, que incluían la retirada total de las tropas israelíes hasta la frontera internacional. Afirmó haber rechazado esas condiciones, pero que el grupo accedió a la tregua de todos modos.
Trump aseguró que la tregua incluye a Hezbolá, aunque no quedó claro cómo se implementará esa inclusión dado que el grupo no participó directamente en las negociaciones. Un diputado de Hezbolá calificó de “grave error” la decisión de llegar a la tregua. El presidente libanés Aoun, por su parte, aceptó el acuerdo desde una posición diferente, diciendo que Beirut ha buscado separar la suerte del Estado libanés de la de Hezbolá en las negociaciones con Israel.
Funcionarios libaneses indicaron que el tiempo de la tregua podría estar vinculado a la vigencia del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, cuya extensión se negocia por separado. Trump sostuvo que la situación con Irán también avanza, afirmando que Teherán estaría dispuesto a aceptar condiciones “que no aceptaba hace dos meses”.