Brasil celebrará este domingo la primera vuelta de unas elecciones presidenciales marcadas por una de las disputas más cerradas de los últimos años. A pocos días de la votación, las encuestas muestran una carrera polarizada entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, con diferencias mínimas y un escenario que apunta a una segunda vuelta altamente competitiva.
Los sondeos publicados durante septiembre coinciden en que Lula mantiene una ligera ventaja en la primera vuelta, aunque en la mayoría de los casos esta se encuentra dentro del margen de error. La encuesta BTG/Nexus le otorga 40 % de intención de voto frente al 37 % de Flávio Bolsonaro, mientras que Datafolha registra 39 % contra 36 %. Atlas/Bloomberg, por su parte, muestra una diferencia similar, con 44,1 % para Lula y 41,7 % para el candidato conservador.
Sin embargo, otros estudios reflejan una competencia todavía más ajustada de cara a los comicios del domingo. La firma Futura/100 % Cidades reportó un 38,3 % para Lula y un 37,7 % para Bolsonaro, mientras que algunos sondeos incluso han mostrado al senador con una ventaja numérica dentro del margen de error.
La verdadera preocupación de las campañas está en la segunda vuelta. Prácticamente todas las encuestas publicadas en las últimas semanas muestran un empate técnico entre ambos candidatos. La medición más reciente de Quaest encontró 42 % para Flávio Bolsonaro y 41 % para Lula en un eventual balotaje, mientras que otros institutos registran diferencias igualmente reducidas.
El agregador de encuestas de UOL, que reúne los principales sondeos registrados ante la justicia electoral brasileña, calculó que la distancia promedio entre ambos candidatos en una eventual segunda vuelta es de apenas 0,2 puntos porcentuales, una señal de la extrema polarización que atraviesa el país.
Aunque otros nombres aparecen entre los candidatos, la contienda se ha convertido en un duelo prácticamente exclusivo entre Lula y Bolsonaro. Candidatos como Augusto Cury, Ronaldo Caiado, Renan Santos y Romeu Zema aparecen muy por detrás en las mediciones, generalmente con porcentajes de un solo dígito.
Tanto el oficialismo como la oposición han intentado concentrar apoyos alrededor de sus principales candidatos para evitar fugas hacia aspirantes con pocas posibilidades de avanzar a la siguiente ronda.
Los analistas consideran que el resultado sigue abierto entre los dos candidatos. Por ejemplo, Reuters señaló que la ventaja que Lula llegó a tener meses atrás se ha reducido significativamente y que el crecimiento de Flávio Bolsonaro ha transformado la elección en una de las más inciertas desde el retorno de la democracia brasileña.
Aun así, el mandatario conserva algunos indicadores favorables, como revela la encuesta BTG/Nexus, que muestra que el 54 % de los brasileños considera que Lula terminará siendo reelegido, independientemente de por quién voten. Esa percepción de favoritismo es especialmente fuerte entre mujeres, adultos mayores y habitantes del nordeste brasileño, uno de los principales bastiones electorales del Partido de los Trabajadores.