La situación de Christa Pike, la única mujer condenada a muerte en Tennessee, continúa generando interrogantes en Estados Unidos después de que sobreviviera a un intento de ejecución mediante inyección letal, un hecho sin precedentes recientes en el país y que ha abierto un debate sobre los protocolos de pena de muerte.
Según informó su equipo legal, la reclusa se encuentra en estado crítico mientras los médicos intentan estabilizarla. La defensa presentó recursos de emergencia durante la ejecución al advertir que la condenada había perdido el conocimiento, pero seguía con signos vitales.
“Lo que nos han dicho es que está en estado crítico y que recibe atención médica para salvarle la vida”, declaró el abogado Randy Spivey durante una rueda de prensa virtual.
La evolución médica de Pike se ha convertido ahora en el centro de la controversia. Joel Zivot, profesor de Medicina de la Universidad Emory y especialista que ha participado como perito en casos relacionados con la pena de muerte, aseguró en la BBC que existe la posibilidad de que la condenada haya sufrido una lesión cerebral debido al tiempo transcurrido antes de que recibiera atención de emergencia.
“Es muy posible que, como consecuencia del retraso en el inicio de la reanimación, sufra una lesión cerebral”, afirmó el médico en declaraciones a la BBC. No obstante, hasta el momento no existe un diagnóstico oficial que confirme daños neurológicos permanentes.
El abogado llamó al gobernador de Tennessee, Bill Lee, quien rechazó una solicitud de clemencia a comienzos de la semana, a anular la condena a muerte de Pike.
“Tras haber soportado más de 20 años en régimen de aislamiento y un intento de ejecución mediante inyección letal, Christa ha sufrido un castigo mayor que el de cualquier otra persona en la historia de la pena de muerte en Estados Unidos”, dijo. “El gobernador debe conmutar la condena de Christa ahora mismo”, enfatizó Spivey.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, también instó al estado de Tennessee a desistir de ejecutar a Pike.
Este caso pone de manifiesto “múltiples razones por las que debería abolirse la pena de muerte”, señaló su oficina en X. “El sufrimiento prolongado —físico y mental— derivado de múltiples intentos fallidos de ejecución es abominable y cruel. Y siguen sin resolverse cuestiones clave sobre la equidad del juicio”, dijo.
Robin Maher, directora del observatorio especializado Death Penalty Information Center (DPIC), un referente en Estados Unidos, calificó la ejecución fallida de “sin precedentes”.
Con información de AFP.