Al menos 16 personas murieron en bombardeos nocturnos rusos contra la capital de Ucrania y la región circundante, informaron este jueves las autoridades, mientras que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pidió una respuesta global ante la “escalada” de Moscú.
Ambos países han intensificado los ataques de largo alcance en los últimos meses, lo que ha elevado el número de víctimas civiles de esta guerra que dura cuatro años y medio.
El jueves por la mañana, los equipos de rescate en Kiev revisaban los escombros de edificios destruidos, incluido un hospital infantil dañado, y familias afligidas observaban cómo sacaban dos cuerpos de un bloque de apartamentos.
“Aquí solía haber un edificio, y ahora ya no está”, dijo María Abramova, una residente de 45 años.
Acababa de llegar a la habitación de sus hijos tras sonar la alarma de ataque aéreo cuando se escucharon las explosiones, que destrozaron sus ventanas y “casi mataron” a su esposo.
Los misiles balísticos que Moscú lanza contra Kiev vuelan a una velocidad de hasta miles de kilómetros por hora, y llegan a la capital a los pocos minutos de que se emita una alerta de ataque aéreo.
Las fuerzas ucranianas tienen dificultades para interceptar las salvas de misiles balísticos, que solo pueden ser derribados de manera efectiva por los sistemas de defensa aérea Patriot, diseñados por Estados Unidos.
El país ha pedido repetidamente a sus aliados apoyo adicional ante la intensificación de los ataques de Rusia, que lanzó un número récord de misiles en julio, según un análisis de la AFP basado en datos de la Fuerza Aérea de Ucrania.
“Desafortunadamente, mientras Moscú invierte en misiles balísticos y en la escalada del conflicto, el mundo no siempre responde de manera adecuada a tales ataques”, declaró Zelenski.
Quince personas murieron en la capital, indicó su alcalde, Vitali Kitschko, y otra perdió la vida en el distrito de Brovari, en las afueras de Kiev.
El ataque, que duró nueve horas en Kiev, también dañó almacenes en Borispol, cerca de la ciudad. La fuerza aérea ucraniana había anunciado la noche del miércoles sobre misiles rusos “Kalibr” que se dirigían hacia la capital.
“Fue un ataque masivo. Los rusos lo prepararon durante mucho tiempo y combinaron varios tipos de misiles balísticos, misiles de crucero y drones”, afirmó Zelenski.
Rusia lanzó al menos 44 misiles, de los cuales 39 fueron derribados, según la Fuerza Aérea. Moscú afirmó que atacó “instalaciones del complejo militar-industrial, un centro de transporte y logística y almacenes” en Kiev y su región.
Con información de AFP.