El gobierno de Irán arremetió contra el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, después de que el funcionario afirmara que “bailó de alegría” tras la eliminación de la selección iraní en la fase de grupos del Mundial de Fútbol, que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá.
Mullin expresó públicamente su satisfacción por la salida del combinado iraní del torneo y aseguró que también celebró las restricciones impuestas a la delegación del país asiático durante la competencia.
“Me alegra que hayan quedado eliminados y que no vayan a volver. Me puse muy contento cuando pudimos revocar sus visas y les dijimos que podían abandonar territorio estadounidense. Incluso puede que haya cantado un par de canciones o bailado de alegría”, afirmó el funcionario estadounidense en declaraciones a la prensa.
Las palabras de Mullin provocaron una inmediata reacción de Teherán. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, respondió a través de un mensaje publicado en redes sociales, en el que acusó al secretario estadounidense de haber cumplido el objetivo de desacreditar a su propio país como organizador del torneo.
“También ha logrado algo más: demostrar al mundo que no tienen competencias para acoger un torneo internacional”, aseguró Araghchi.
El jefe de la diplomacia iraní también cuestionó la actitud de Washington durante el campeonato.
“Su comportamiento ha sido un ejemplo magistral de cómo dilapidar la dignidad que conlleva ser anfitrión”, recalcó, en línea con las denuncias presentadas previamente por la federación y la selección iraní sobre las dificultades que enfrentó la delegación para desplazarse durante el Mundial.
El equipo tuvo que establecer su campamento base en Tijuana, México, pese a que disputó todos sus encuentros de la fase de grupos en territorio estadounidense. Esa situación obligó a la delegación a cruzar la frontera antes de cada compromiso y regresar a México inmediatamente después de los partidos.
Además, la selección solo pudo ingresar a Estados Unidos un día antes de sus dos primeros encuentros y dos días antes del tercero.
Irán también denunció que las autoridades estadounidenses negaron las visas a varios integrantes del cuerpo técnico, lo que, a su juicio, afectó la preparación del equipo durante el campeonato.
En lo deportivo, la selección iraní quedó eliminada tras empatar sus tres partidos del Grupo G frente a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto.
El conjunto terminó en la tercera posición de la zona, pero no consiguió ubicarse entre los ocho mejores terceros clasificados, debido a la diferencia de goles, por lo que quedó fuera del Mundial antes del inicio de la fase de eliminación directa.
*Con información de Europa Press.