Han pasado siete días desde que dos fuertes terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, estremecieron el norte de Venezuela y cambiaron para siempre la vida de miles de personas.
Lo que comenzó como un fuerte movimiento telúrico con epicentro en Montalbán, en el estado de Carabobo, a más o menos 160 kilómetros de Caracas, terminó convirtiéndose en una emergencia nacional que dejó ciudades devastadas, viviendas colapsadas y comunidades enteras luchando por recuperarse. La más afectada, conocida hoy como el epicentro de la devastación, es La Guaira.
Con el paso de los días, las cifras continúan aumentando. De acuerdo con el más reciente balance, entregado por Delcy Rodríguez la noche del 2 de julio, al menos 2.595 personas han perdido la vida y hay 12.400 heridos.
Sin embargo, hay un factor que aumenta la zozobra, el miedo y la incertidumbre: el tiempo, pues con el pasar de las horas las posibilidades de encontrar sobrevivientes se agotan.
Decenas de familias siguen esperando noticias de sus seres queridos y las autoridades mantienen activos los operativos para localizar a quienes permanecen desaparecidos entre los escombros.
El mundo se une para ayudar a Venezuela
Ante la magnitud de la tragedia, la solidaridad ha cruzado fronteras. Países de América, Europa y Asia, junto con organismos internacionales como las Naciones Unidas, la Cruz Roja Internacional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Unicef y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), han enviado equipos de búsqueda, hospitales de campaña, personal médico, plantas potabilizadoras, alimentos, agua potable y toneladas de ayuda humanitaria para atender a las comunidades afectadas.
Colombia también ha hecho parte de esa cadena de solidaridad. Desde el Gobierno Nacional, la Alcaldía de Bogotá, organizaciones sociales, universidades, empresas privadas y cientos de voluntarios se han impulsado campañas para recolectar insumos que ya empiezan a llegar a territorio venezolano, en un esfuerzo por aliviar la situación de miles de familias que hoy necesitan, más que nunca, el apoyo de la comunidad internacional.
Desde SEMANA queremos ayudar a encontrarlos
Más allá de las cifras, el terremoto ha dejado cientos de historias marcadas por la incertidumbre. Mientras las autoridades mantienen las labores de búsqueda, decenas de familias continúan recorriendo hospitales, albergues y centros de atención con la esperanza de encontrar a sus seres queridos.
Desde SEMANA queremos aportar un grano de arena a esa búsqueda. En este espacio compartiremos las fotografías de algunas de las personas que aún no han sido localizadas, con la esperanza de que su rostro llegue a alguien que pueda brindar información sobre su paradero. En momentos como este, compartir una imagen también puede convertirse en un acto de solidaridad y esperanza.
VEA ACÁ LAS IMÁGENES DE ALGUNOS DE LOS DESAPARECIDOS DE ESTE 2 DE JULIO:
¿Dónde puede donar para ayudar a las víctimas del terremoto en Venezuela?
Aunque ha pasado una semana desde el devastador terremoto, la emergencia humanitaria continúa. Miles de familias permanecen en albergues temporales y otras lo perdieron todo, por lo que las organizaciones que lideran la atención insisten en que las donaciones siguen siendo fundamentales para atender las necesidades más urgentes.
📍Colombia
Bogotá
Movistar Arena (principal centro de acopio)
Funciona como el principal punto de recepción de donaciones en Colombia. Allí, cientos de voluntarios reciben, clasifican y embalan los insumos que posteriormente son enviados a Venezuela. Además, la Fundación Juntos Se Puede hace un llamado para que más ciudadanos se sumen como voluntarios.
Fundación Juntos Se Puede
Calle 104 #54-31, Pasadena
Horario: desde las 7:00 a. m.
También recibe donaciones individuales y coordina uno de los mayores puentes humanitarios entre Colombia y Venezuela.
Vive Claro
Funciona como centro de clasificación de las ayudas humanitarias que llegan desde diferentes puntos del país.
Corferias
Desde el 2 de julio habilitó su parqueadero como centro de almacenamiento y clasificación debido al volumen de ayudas recibidas.
Chapinero
Hotel Matisse – Carrera 13 #63-21 Local 111.
Horario: 8:00 a. m. a 8:00 p. m.
Cedritos
Panadería Ávila – Carrera 17 #141-05.
Horario: 8:00 a. m. a 5:00 p. m.
Autopista Norte #146-57.
Horario: 7:00 a. m. a 7:00 p. m.
Usaquén
Carrera 8 #127-76 Local 1.
Horario: 9:00 a. m. a 6:00 p. m.
Kennedy
Conjunto Oasis de Castilla.
Calle 10 #80-41.
Horario: 8:00 a. m. a 8:00 p. m.
Barrios Unidos
Carrera 65 #73-23.
Horario: 8:00 a. m. a 5:00 p. m.
Fontibón
Fundación Mahuampi.
Carrera 116A #15C-70.
Sábados y domingos.
Horario: 3:00 p. m. a 8:00 p. m.
Organización VeneCol
Calle 63 #13-45, oficina 302 (Chapinero)
Horario: 9:00 a. m. a 6:00 p. m.
Las estaciones de Bomberos de:
- Chapinero.
- Puente Aranda.
- Kennedy.
- Restrepo.
Casa de Boyacá (Bogotá)
Calle 98 #19A-67
Horario:
8:00 a. m. a 6:00 p. m.
También se reciben ayudas en:
Entrada principal de la Gobernación de Boyacá (Tunja).
Indeportes Boyacá (Tunja).
📍Ecuador
Pichincha
Universidad Andina Simón Bolívar (UASB).
Guayas
Universidad de Guayaquil.
Facultad de Ciencias Médicas. Ingreso por la avenida Delta – Puerta G4.
Horario: 8:00 a. m. a 6:00 p. m.
📍España
Madrid
ONG Toneladas de Alegría + Fundación Bandazul.
- Sambil Madrid (Planta 0).
Sábados y domingos.
10:00 a. m. a 6:30 p. m.
- Refugiados Sin Fronteras
Calle Matilde Landa 26.
11:00 a. m. a 6:00 p. m.
- La Llanera Madrid.
Calle Julián Camarillo 48.
Calle Olmo 15 (Torrejón de Ardoz).
¿Qué puede donar?
Las organizaciones humanitarias han identificado estos elementos como prioritarios para atender a las familias afectadas.
Alimentos
- Agua potable.
- Enlatados.
- Arroz.
- Pasta.
- Harina.
- Leche en polvo.
- Barras energéticas.
- Galletas.
- Alimentos no perecederos.
Medicamentos
- Paracetamol.
- Ibuprofeno.
- Loratadina.
- Sales de rehidratación oral.
- Metformina.
- Insulina (con cadena de frío).
- Salbutamol.
- Corticoides inhalados.
- Levotiroxina.
- Losartán.
- Enalapril.
- Amlodipino. Ácido acetilsalicílico.
- Anticonvulsivantes.
- Antibióticos.
- Medicamentos pediátricos.
Ayudas para bebés
Los organismos humanitarios hicieron un llamado especial para atender a los más pequeños, una de las poblaciones más vulnerables tras la emergencia.
Se necesitan con urgencia:
- Ropa para bebés de 0 a 6 meses.
- Pañales.
- Fórmulas infantiles.
- Teteros.
- Toallas húmedas.
- Cremas antipañalitis.
- Cobijas.
- Productos de higiene infantil.
Material para curaciones
- Gasas estériles.
- Apósitos.
- Vendas.
- Solución salina.
- Antisépticos.
- Esparadrapo.
- Guantes.
- Mascarillas.
- Suturas.
Equipos médicos
- Tensiómetros.
- Oxímetros.
- Glucómetros con tirillas.
- Nebulizadores.
- Estetoscopios.
- Aspiradores de secreciones.
- Termómetros digitales.
Equipos para rescate
- Torniquetes.
- Férulas.
- Collares cervicales.
- Camillas.
- Tablas espinales.
- Linternas frontales.
- Radios de comunicación.
- Cascos.
- Botas de seguridad.
- Chalecos reflectivos.
Las mascotas también necesitan ayuda
El terremoto no solo afectó a miles de familias. Cientos de perros y gatos fueron rescatados entre los escombros o quedaron sin hogar tras la destrucción de viviendas. Por ello, las organizaciones están recibiendo ayudas para atender a los animales afectados.
Puede donar:
- Concentrado para perros y gatos.
- Alimento húmedo.
- Concentrado para cachorros y gatitos.
- Medicamentos veterinarios como ungüentos, antiinflamatorios y analgésicos.
- Sueros.
- Antiparasitarios.
- Transportadoras.
- Correas y collares.
- Cobijas y mantas.
- Platos para agua y comida.
- Arena para gatos.
- Productos de aseo para mascotas.
También puede ayudar como voluntario
La solidaridad no solo se refleja en una donación. Las organizaciones que lideran la respuesta humanitaria también necesitan personas dispuestas a donar su tiempo.
Hacen un llamado a voluntarios para apoyar la recepción, clasificación, embalaje y organización de los miles de insumos que llegan diariamente a los centros de acopio, con el fin de agilizar su envío hacia las comunidades afectadas.
Asimismo, continúan vinculándose profesionales de distintas áreas, entre ellos personal médico, enfermeros, rescatistas, veterinarios, estudiantes y ciudadanos que desean aportar en las labores logísticas y humanitarias.
En el caso de la Fundación Juntos Se Puede, estas tareas son apoyadas por voluntarios de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y miembros de Rotary, quienes trabajan para que la ayuda llegue a las familias más golpeadas por la tragedia.
Cada ayuda cuenta
La solidaridad no conoce fronteras. Cuando un país atraviesa uno de sus momentos más difíciles, cada donación, cada mano tendida y cada acto de generosidad pueden convertirse en el primer paso para reconstruir una vida.