El Gobierno venezolano difundió un parte oficial de que la cifra por el doble sismo de hace dos semanas subió a 3.889 fallecidos, hasta este jueves 9 de julio. El reporte mantuvo el número de personas heridas en casi 17.000 ciudadanos afectados en todo el territorio nacional.
Por su parte, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó a través de Telegram que los terremotos del pasado 24 de junio dejaron 17.907 personas sin vivienda. Los movimientos telúricos registraron magnitudes de 7.2 y 7.5 en la escala de Richter.
Afectación estructural en La Guaira
El impacto de la emergencia se concentró en el estado costero de La Guaira. En esta región de la costa se reportaron más de 800 edificios dañados, de los cuales 190 sufrieron un colapso total en sus estructuras físicas.
Las labores con maquinaria pesada generan acumulaciones de polvo durante la remoción de escombros en los puntos críticos de La Guaira. Estas actividades enfrentan la oposición de familias afectadas, quienes exigen la suspensión de los trabajos mecánicos para recuperar los cuerpos de sus parientes desaparecidos.
Tensiones durante las tareas de rescate
En el sector de Caraballeda se registraron discusiones civiles sobre el uso de las retroexcavadoras en las zonas colapsadas. Los residentes del lugar solicitaron detener el equipo pesado para dar prioridad al ingreso de los rescatistas voluntarios que operan de forma manual.
La ciudadana Xiomara Inojosa, de 42 años, explicó la situación al manifestar: “Cada quien está peleando porque unos quieren continuar con las labores de búsqueda y otros quieren meter las máquinas”. Sus familiares directos continúan atrapados bajo los restos de un edificio de interés social.
Inojosa agregó que el movimiento de los equipos mecánicos genera el riesgo de que las losas de concreto caigan encima del personal de rescate. Las diferencias comunitarias concluyeron cuando se permitió el retiro exclusivo del material previamente extraído para abrir vías de tránsito.
Gestión de recursos internacionales
En el ámbito político y financiero, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, solicitó el miércoles la liberación de los recursos venezolanos que permanecen bloqueados en entidades del extranjero. De forma paralela, la ONU gestiona la recaudación de 300 millones de dólares para la ayuda humanitaria.
La portavoz del Fondo Monetario Internacional, Julie Kozack, confirmó que Venezuela y el FMI negocian el desbloqueo rápido de activos financieros. Estos recursos de la banca internacional se destinarán a la atención de los daños materiales generados por los sismos.