El Departamento de Estado de los Estados Unidos, bajo el liderazgo del secretario Marco Rubio, convocó a gobiernos de todo el mundo a una “reunión ministerial sobre el resurgimiento del terrorismo político”, con el fin de “abordar el aumento del terrorismo político de extrema izquierda como una amenaza transnacional”.
Este encuentro congregó a socios de todo el hemisferio occidental, Europa y Asia para ampliar la coordinación, mejorar el intercambio de información y fortalecer los mecanismos internacionales de aplicación de la ley para contrarrestar la amenaza, según un comunicado del Departamento de Estado.
De acuerdo con el documento, el terrorismo de “extrema izquierda ha recuperado protagonismo como una de las principales amenazas para la seguridad internacional, con un incremento de acciones violentas dirigidas contra civiles, autoridades, policías, empresas e infraestructuras estratégicas en distintos países”.
De acuerdo con los datos expuestos por Estados Unidos, entre las décadas de 1970 y 1980 este tipo de organizaciones protagonizó la mayor parte de la violencia política en Occidente.
“En ese periodo, fueron responsables del 93 % de los atentados terroristas y del 58 % de las víctimas mortales vinculadas con el terrorismo”, reportó el departamento estadounidense.
Desde 2016, Estados Unidos y varios países europeos han registrado un aumento significativo de planes y ataques atribuidos a grupos de extrema izquierda, con un mayor énfasis en agresiones directas contra personas.
“Estas no son células distintas y aisladas, son redes interconectadas. No reconocen nuestras fronteras. No creen en el propio Estado nación”, señaló Rubio en una intervención reciente.
“Bajo el presidente Trump, por primera vez, Estados Unidos está construyendo la infraestructura, las alianzas y la estrategia para derrotar el azote del terror de extrema izquierda”, agregó Rubio.
Según el informe publicado por el Departamento de Estado, en territorio estadounidense, el extremismo antigubernamental de izquierda se consolidó como la principal fuente de atentados y conspiraciones de carácter ideológico.
Estas organizaciones estuvieron detrás del 63 % de todos los ataques o complots contra el Gobierno y fueron responsables de tres de las cuatro muertes relacionadas con este tipo de terrorismo registradas en 2025, según cifras presentadas por EE. UU.
En 2025, de los 45 ataques terroristas reportados en el continente, 12 fueron atribuidos a actores de extrema izquierda y anarquistas.
“Desmantelaremos estas redes ladrillo por ladrillo. Es hora de que los pueblos del mundo civilizado nos defendamos”, aseveró Rubio.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha intensificado su estrategia contra el terrorismo de extrema izquierda mediante la designación de cuatro organizaciones como grupos terroristas, mientras evalúa nuevas inclusiones en esa lista.
Además, anunció una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que permita desmantelar las redes de financiamiento de estas organizaciones.
Washington también ha reforzado la cooperación con gobiernos aliados, que han alertado sobre un incremento de atentados, sabotajes contra infraestructuras críticas, ataques con explosivos improvisados y acciones violentas contra funcionarios públicos vinculadas a estos grupos.