Horas después de que aviones de combate estadounidenses e israelíes atacaran este miércoles el yacimiento gasístico de South Pars, en el sur de Irán, el presidente Donald Trump amenazó con ir más lejos. En un mensaje en redes sociales, sostuvo que Estados Unidos “hará saltar por los aires la totalidad” del campo si Irán vuelve a atacar a Catar.
La declaración llegó en medio de una escalada que provocó incendios en refinerías iraníes, disparó el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril y desató amenazas de represalia de Teherán contra instalaciones energéticas en Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes Unidos.
El ataque conjunto de este miércoles impactó tanques de almacenamiento de gas y partes de la infraestructura en diferentes fases operativas del complejo de Asaluyeh, incluyendo las unidades tres, cuatro, cinco y seis. Dos refinerías con capacidad combinada de 100 millones de metros cúbicos diarios detuvieron operaciones y sus empleados fueron evacuados. El suministro de gas de Irán hacia Irak se interrumpió tras el ataque, según confirmó a Reuters un alto funcionario iraquí.
South Pars es la reserva de gas conocida más grande del mundo, compartida con Catar, y abastece cerca del 70 % del gas natural doméstico de Irán. Es la primera vez desde la guerra entre Irán e Irak que el yacimiento es atacado.
Los precios mundiales del petróleo subieron y los precios del gas en Europa se dispararon un 7 % tras conocerse la noticia, por temores a represalias iraníes contra la infraestructura energética del Golfo. El Brent superó los 103 dólares por barril durante la jornada.
El Ejército iraní calificó el ataque de “crimen de guerra” y advirtió que “no quedará impune”, amenazando con golpear “infraestructura enemiga que antes se consideraba segura”. Entre los blancos que la Guardia Revolucionaria amenazó con atacar “en las próximas horas” figuran el complejo petroquímico de Jebel y la refinería Samref en Arabia Saudita; el complejo petroquímico Messaieed y las plantas industriales de Ras Laffan en Catar.
Catar, que comparte con Irán el control del yacimiento, reaccionó con dureza. “Los ataques israelíes contra instalaciones vinculadas al yacimiento Pars Sur de Irán constituyen una medida peligrosa e irresponsable en medio de la actual escalada militar en la región”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Majed Al Ansari. “Atacar las infraestructuras energéticas constituye una amenaza para la seguridad energética mundial”, añadió.