A más de siete meses de haber escalado las tensiones en el este europeo, las alarmas continúan encendidas por las acciones que cualquiera de las partes (en conflicto) tome, y la posterior respuesta de Occidente. Y mientras la mesa de negociaciones continúa “estancada”, algunas “voces” se suman para “intentar mediar” en las tensiones.

Ese es el caso del expresidente estadounidense, Donald Trump, quien se pronunció a propósito del presunto sabotaje al que habrían sido expuestos los gasoductos de Nord Stream. A través de su red social, Truth Social, pidió que se establezca una mesa de diálogo que ponga fin a las hostilidades.

“El liderazgo debe mantenerse fresco y tranquilo frente al sabotaje en los gasoductos de Nord Stream. Este es un gran evento que no debería implicar una gran solución, al menos no todavía”, aseguró el exmandatario.

Además, enfatizó en que el conflicto no hubiese aumentado al nivel que se registra en este momento si él continuara en la Casa Blanca: “La catástrofe Rusia/Ucrania nunca debería haber sucedido y, definitivamente, no habría sucedido si yo fuera presidente”.

Trump hizo un llamado a que ambos países busquen cuanto antes una salida diplomática a la crisis, al tratarse de una coyuntura que no se limita al este de Europa, sino que tiene una repercusión global. Además, sugirió que él podría mediar en una eventual mesa de conversaciones.

“Sean estratégicos, inteligentes, y lleguen a un acuerdo negociado ya. Los dos lados lo quieren y lo necesitan. Todo el mundo está en juego. ¿Encabezo yo el grupo?”, agregó en su red social.

Presunto sabotaje a Nord Stream, en la lupa

Como respuesta a las acusaciones sobre Rusia de haber “saboteado” los gasoductos Nord Stream 1 y 2 este martes (27 de septiembre), ese país “contraatacó” al abrir una investigación por “terrorismo internacional”. Moscú vinculó indirectamente a Estados Unidos que, a su vez, denunció una estrategia de “desinformación”.

“A partir de los elementos enviados por la Fiscalía General de Rusia (...), el órgano de investigación de los FSB [los servicios de seguridad de ese país] abrió un caso criminal. Una investigación preliminar ha comenzado”, afirmó el ente acusador mediante un comunicado divulgado por Telegram.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores ruso se mantiene en que “el presidente estadounidense está obligado a responder a la pregunta de saber si Estados Unidos ejecutó su amenaza”. La portavoz del organismo, Maria Zajárova, hizo alusión a un mensaje de Joe Biden (en febrero), cuando mencionó que si se invadía Ucrania “ya no habría más Nord Stream 2″.

Para la Casa Blanca es “ridículo” insinuar que Washington es el responsable de las, hasta ahora, inexplicables fugas. “Todos sabemos que Rusia tiene un largo historial de difundir desinformación y lo está haciendo nuevamente aquí”, dijo la integrante del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, Adrienne Watson.

Mientras tanto, las reacciones internacionales continúan “haciéndose sentir”. La Unión Europea (UE) advirtió que el bloque político no dudará en aplicar una “respuesta robusta y unida” si se desarrollan ataques contra las centrales energéticas.

A petición del gobierno de Vladimir Putin, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunirá este viernes para evaluar las posibilidades de un presunto sabotaje, como lo confirmaron Francia y Suecia, cuyo país parece confirmar la hipótesis.

Por lo pronto, se está a la espera de que ambos gasoductos entren en un proceso de evaluación que puede extenderse hasta dos semanas, a raíz de la “ebullición provocada por tres escapes de gas”, dijo el ministro de Defensa danés, Morten Bødskov.