Tres buques fueron alcanzados por proyectiles en aguas del estrecho de Ormuz, informó este martes la agencia británica de seguridad marítima UKMTO, en un nuevo episodio de tensión en una de las principales rutas para el comercio mundial de petróleo.
El primer incidente ocurrió frente a las costas de Omán, donde un proyectil de origen no identificado impactó el costado de babor de una embarcación y provocó un incendio, según la UKMTO.
Poco después, Catar denunció que el metanero Al Rekayyat fue atacado mientras navegaba cerca del estrecho de Ormuz y responsabilizó a Irán por el incidente.
“Consideramos a Irán plenamente responsable, desde el punto de vista legal, de este ataque y de cualquier daño o repercusión que se derive de él”, declaró el ministro catarí de Relaciones Exteriores, Majed Al Ansari.
La agencia británica también informó que otros dos petroleros fueron alcanzados en la zona. Uno de ellos fue “impactado por un vehículo aéreo no tripulado de origen desconocido y sufrió daños estructurales menores”.
En los tres casos no se reportaron heridos ni daños medioambientales, agregó la UKMTO.
Los ataques ocurrieron pese al alto al fuego entre Estados Unidos e Irán en la guerra de Oriente Medio, iniciada tras los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Teherán a finales de febrero.
Horas después de los incidentes, el Gobierno estadounidense revocó una licencia que suspendía temporalmente algunas sanciones al petróleo iraní y calificó las acciones de Teherán en el estrecho de Ormuz como “totalmente inaceptables”.
“Las acciones de Irán en el estrecho fueron totalmente inaceptables para Estados Unidos y tendrán consecuencias”, dijo un funcionario del Departamento del Tesoro a AFP.
La exención, anunciada en junio, había permitido inicialmente a la República Islámica producir, vender y entregar petróleo crudo y productos relacionados hasta el 21 de agosto.
Los ataques reavivaron las preocupaciones sobre la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, después de que Irán levantara el bloqueo de esa vía marítima tras el frágil alto al fuego alcanzado con Estados Unidos.
El funcionario estadounidense explicó que el memorando de entendimiento con Irán está basado “enteramente en el cumplimiento” de las condiciones de navegación y advirtió que Teherán solo obtendrá beneficios si demuestra “buena conducta”.
No obstante, añadió que “nuestros negociadores continúan trabajando de buena fe para un acuerdo definitivo”.
El futuro del estrecho de Ormuz, principal ruta para las exportaciones energéticas del golfo, continúa siendo uno de los principales puntos de fricción en las negociaciones entre Teherán y Washington para alcanzar un acuerdo permanente.
*Con información de AFP.