Donald Trump regresó a la Casa Blanca con la promesa de arreglar todos los conflictos mundiales, incluyendo sacar del poder al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.
Para lograrlo, planeó una lucha contra el narcotráfico que se dirigió también al dictador, que fue señalado como el líder del Cartel de los Soles. Finalmente, Maduro fue capturado este 3 de enero de 2026.
Desde agosto de 2025, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos hicieron presencia en el Caribe, donde han bombardeado más de 23 barcos, presuntamente, cargados con droga, y han muerto más de 80 personas.
Al mismo tiempo, el gobierno de Trump cerró el espacio aéreo venezolano, incautó un petrolero y el presidente, en varias oportunidades, sentenció en ese entonces que sus militares entrarían a Venezuela.
En dos oportunidades, una en una entrevista con CBS News y otra con Político, el presidente estadounidense aseguró que Maduro tenía “los días contados”.
La primera declaración fue el 3 de noviembre de este año, en plena tensión en el Caribe. En medio del programa 60 minutes, se le preguntó a Trump si estaba pensando en declarar la guerra contra Venezuela.
“Lo dudo. No lo creo”, respondió. Cuando el periodista le insistió que, si los días de Maduro en el poder estaban contados, Trump dijo: “Diría que sí. Creo que sí”, dijo.
Un mes después, el 9 de diciembre, en medio de una intervención con Político, le preguntaron a Trump sobre hasta dónde estaba dispuesto a llegar para sacar a Maduro, quien se plantó en el poder desde el 2013. “Sus días están contados”, sentenció entonces.
Esa ha sido la frase célebre durante los últimos meses tanto del mandatario como del secretario de Estado, Marco Rubio, y algunos senadores republicanos. Antes de abordar su avión presidencial Air Force One, el presidente suele responder preguntas de la prensa con la misma amenaza.
Se le suma que, según reportes oficiales que citan fuentes cercanas al caso, Trump le dio un ultimátum al dictador en medio de una llamada telefónica que sostuvieron semanas atrás. La advertencia le exigía a Maduro abandonar el poder y salir del país inmediatamente.
Aquella vez, el líder del régimen se negó a las condiciones y pidió una amnistía global para él y sus aliados.
También, pese a que no fue directo, a inicios de diciembre, el presidente Trump aseveró: “Empezaremos con los ataques por tierra… acabaremos con esos hijos de perra”, en relación con los altos mandos de bandas criminales.
Semanas atrás, su administración señaló a Maduro como líder de una “Organización Terrorista Internacional”, lo que lo convirtió en “narcoterrorista”.
A finales de noviembre, el republicano repitió en varias declaraciones que sus fuerzas empezarían ataques a narcotraficantes “por tierra”. En octubre también aseguró que esos eran sus planes, en cuanto el mar estuviera “bajo control”.
“Probablemente, han notado que ya no hay muchas drogas viniendo por mar, empezaremos a detenerlos por tierra”, dijo una vez.
“Por tierra es más fácil. Va a comenzar muy pronto”, comentó en otra oportunidad. “Sin duda estamos considerando la tierra ahora porque tenemos el mar muy bien bajo control”, sentenció en otro momento.
En sus comentarios se evidencian las intenciones del presidente de, además de hacer frente al tráfico de drogas que azota la región, acabar con el régimen chavista que se ha aferrado al poder de Venezuela.
Pamela Bondi, fiscal General de Estados Unidos, dio a conocer que Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, están acusados de narcotráfico y terrorismo y pronto responderán ante la justicia en el Distrito Sur de Nueva York.
“Enfrentarán todo el peso de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y ante tribunales estadounidenses. En nombre de todo el Departamento de Justicia de los EE. UU., quisiera agradecer al presidente Trump por tener el valor de exigir rendición de cuentas en nombre del pueblo estadounidense, y un enorme agradecimiento a nuestro valiente ejército que llevó a cabo la increíble y altamente exitosa misión para capturar a estos dos presuntos narcotraficantes internacionales”, dijo.