El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto continúa dejando un amplio panorama de afectaciones. Las autoridades actualizaron el balance nacional, con corte al 9 de septiembre de 2026, a las 6:30 a. m., en el que se evidencia la gravedad de los daños ocasionados por el fuerte movimiento sísmico.
Según el reporte, 16 departamentos y 498 municipios han resultado afectados. En total, 296.738 familias y 466.709 personas han sufrido las consecuencias del sismo, que tuvo como epicentro San José del Palmar, Chocó.
En cuanto a las afectaciones sobre la población, el balance registra 331 personas fallecidas y 4.505 heridas. Además, todavía hay 111 personas desaparecidas, mientras que 364 fueron rescatadas durante las labores de atención desplegadas tras el terremoto.
Uno de los mayores impactos se concentra en las viviendas; según las autoridades, se han contabilizado 202.002 averiadas y 36.326 destruidas. A esto se suman los daños en edificaciones: 6.005 edificios presentan afectaciones y 743 colapsaron como consecuencia del sismo.
La infraestructura y los servicios esenciales también presentan importantes daños. El reporte señala que 400 centros de salud, 4.313 centros educativos y 6.033 centros comunitarios resultaron afectados.
En materia de movilidad, se registran daños en 521 vías, 102 puentes vehiculares y 13 puentes peatonales, además de cinco aeropuertos.
El suministro de agua también se vio comprometido en varias zonas del país. De acuerdo con el balance, 141 acueductos presentan algún tipo de afectación, situación que representa otro desafío para las comunidades que continúan en proceso de recuperación.
La emergencia también dejó consecuencias sobre los animales. Hasta el momento, las autoridades reportan 3.277 animales afectados, de los cuales 3.003 fueron rescatados durante las labores de atención tras el terremoto.
Las cifras muestran que, aunque han transcurrido varias semanas desde el movimiento telúrico, la emergencia todavía representa un enorme reto para las autoridades nacionales y territoriales. La recuperación de las zonas afectadas requiere atender no solo las consecuencias humanas, sino también los daños en viviendas, infraestructura, servicios públicos y vías de comunicación.
Con más de 296.000 familias afectadas, 331 personas fallecidas, 111 desaparecidos y más de 238.000 viviendas entre averiadas y destruidas, el nuevo balance vuelve a poner sobre la mesa la grave situación que vivió Colombia y que continúa dejando huella en distintas regiones del país.
A un mes de esta trágica emergencia, las autoridades mantienen en pie varios mecanismos de atención para seguir garantizando la seguridad y el bienestar de las personas damnificadas tras el terremoto.