El expediente disciplinario contra el coronel del Ejército Nacional, Sammy Ernesto Rodríguez Lemus, por presunto acoso sexual a una mayor, se enredó, y de qué forma, en la Procuraduría General.

SEMANA revela el entretelón que se presentó en los últimos días cuando el proceso estaba a punto de ir a etapa de juicio. Basándose en los términos jurídicos, el coronel Rodríguez -exedecán de Gustavo Petro en la Presidencia de la República- iba a ir a juicio disciplinario.

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Según la oficina de juzgamiento de la Procuraduría, por un “yerro jurídico”, el caso dio un vuelco en el despacho del procurador Delegado Disciplinario 4 que consideró que el calificativo que se le había dado a la actuación del coronel Rodríguez Lemus era incompatible con los hechos investigados.

¿Por qué? Por el simple hecho de que la mayor a la que el oficial habría acosado en un supuesto estado de alicoramiento dentro de las instalaciones de la Quinta Brigada del Ejército Nacional, con sede en Bucaramanga, no hacía parte de su línea de jerarquía.

“Declarar que este despacho, ha advertido la necesidad de variar el cargo único formulado al disciplinado Sammy Ernesto Rodríguez en su calidad de Oficial del Ejército nacional de Colombia, en grado de mayor, por error de calificación”, señala el documento conocido en exclusiva por SEMANA.

En sencillas palabras, no se puede hablar de un “superior jerárquico” en este caso como lo señalaba el auto expedido por la Procuraduría Delegada para la Fuerza Pública, hecho por el cual el documento tiene que revisarse nuevamente.

“(...) en criterio de este despacho, se incurre por parte de la autoridad disciplinaria en instrucción en un error que da al traste con la imputación jurídica, en la medida en que la situación fáctica, descarta la manifestación de relaciones de poder de orden vertical”, enfatizó.

Es decir, no se puede hablar de un caso de línea de mando o abuso del poder superior cuando la mayor denunciante no recibía órdenes directas o mando del entonces edecán del presidente Gustavo Petro.

Al interior de las fuerzas armadas hay indignación por la decisión de devolver el proceso contra Rodríguez al considerar que la mayoría de este tipo de casos, los presuntos acosadores no hacen parte de la unidad ni son jefes de las víctimas. Por jerarquía e influencia tienen que rendir mando frente a esos oficiales.

No hay que olvidar que el coronel Sammy Rodríguez le recordó a la mayor presuntamente acosada que “yo trabajo con Petro”, luego de que ella decidió reportarlo ante un grupo de soldados que estaban en las instalaciones de la Quinta Brigada, instantes después de que ocurrieron los hechos.

Sin embargo, frente al proceso disciplinario la Procuraduría delegada ante las Fuerzas Militares deberá corregir esta calificación y los señalamientos frente a un uso de “relación de poder de orden vertical por su posición laboral” del investigado contra la denunciante.

Esta situación se suma a las varias dilaciones que ha protagonizado el ahora coronel Rodríguez que se han presentado en la investigación disciplinaria por los hechos registrados el 13 de mayo durante la conmemoración de la Segunda División del Ejército Nacional.

En esa oportunidad, y como lo denunció una oficial del Ejército, el entonces mayor Sammy Ernesto Rodríguez Lemus, se subió a su vehículo en aparente estado de embriaguez.

La mayor “por cortesía” lo trasladó hacia el casino de oficiales de la unidad. En medio del trayecto, le hizo comentarios con una clara connotación sexual para, acto seguido, intentar tocarla sin su consentimiento.

Este caso se ha convertido en un bastión para los hombres y mujeres que han denunciados casos de presunto acoso sexual al interior de las fuerzas armadas, pero varios uniformados consultados por esta revista manifestaron que un revés dentro de este proceso podría provocar que estos casos salgan a la luz por temor y posibles represalias.

SEMANA conoció que a pesar del escándalo que rodea al coronel Sammy Ernesto Rodríguez Lemus, el Ejército lo trasladó a la Brigada 16 en Yopal, Casanare, donde recibió el cargo de Oficial de Logística (B4), la dependencia encargada de manejar el presupuesto y la repartición de partidas en esa unidad militar.