Con un aumento de un 3,5 % y un preocupante panorama en zonas azotadas por grupos armados ilegales, se conoció el último informe que presentaron el Gobierno Petro y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) sobre la presencia de cultivos ilícitos en Colombia para el año 2024.
El documento refleja que en 2023 el área neta de cultivos de coca rodeaba las 253.000 hectáreas; un año después, esa cifra aumentó a 261.000, lo que representa un incremento del 3,5 %.
Esa cantidad de cultivos ilícitos, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se concentra en regiones como el Pacífico, con más de 107.000 hectáreas, en el Catatumbo, con 43.867, y en el Putumayo, entre otras zonas, donde se concentra cierta parte de ese aumento en Colombia.
Lo más grave que revela el informe es que el crecimiento de cultivos ilícitos se dio principalmente en departamentos como Nariño, Cauca y Norte de Santander, regiones azotadas por grupos armados criminales como el Clan del Golfo, el ELN y diferentes facciones de las disidencias de las Farc.
El informe registró que dicho incremento no fue uniforme; mientras en los departamentos mencionados se reportó un aumento de 19.000 hectáreas, en otras zonas, como el Putumayo, Caquetá y Antioquia, hubo una reducción de casi 9.000 hectáreas.
La UNODC también expuso en el documento una “coincidencia especial”: en las zonas con reducción de cultivos, hay acciones de erradicación. Esto ocurrió en el Putumayo, donde el 87 % del área intervenida se dio por medio de erradicación manual forzosa.
Por su parte, Nariño, Norte de Santander y el Putumayo concentraron el 64 % del área total nacional en 2024. Esto quiere decir que en 10 años estuvieron cerca de triplicar la cantidad de cultivos de coca.
Asimismo, la UNODC destacó que el departamento de Nariño es una de las regiones con mayor área sembrada de coca desde 2021. Dos años después, la cantidad se incrementó en un 15 %, llegando a cerca de 74.500 hectáreas.
En Norte de Santander, el aumento fue de un 11 %, especialmente en las regiones cercanas a la frontera. Según el informe, esta cercanía “podría estar favoreciendo acciones relacionadas con el tráfico y de esta manera lograr una mejor relación costo-beneficio en los procesos de transformación y comercialización”.
La ONU comparó lo transcurrido entre 2019 y 2024 para concluir que el aumento de los cultivos de coca fue del 70 % en la franja de 0 a 40 kilómetros. Lo que deja un reporte de casi 1,7 veces más coca que en épocas anteriores.
Este aumento en los cultivos de coca es uno de los principales retos de seguridad que tendrá el nuevo Gobierno de Abelardo De La Espriella, para enfrentar las cadenas de narcotráfico y la violencia financiada detrás de ese negocio criminal.