El pasado 16 de septiembre de 2026, el presidente Abelardo De La Espriella informó sobre el hallazgo de la avioneta desaparecida en el departamento de Chocó, en la que viajaban cinco ocupantes y cuyo destino era el aeropuerto de Guaymaral, en Chía, Cundinamarca.
Por medio de su cuenta de X, el jefe de Estado informó sobre el lamentable fallecimiento de todas las personas que se encontraban a bordo de esta aeronave y expresó sus condolencias a los familiares y seres queridos afectados por el hecho.
“Con profundo pesar y tristeza confirmo al país el hallazgo del avión Cessna T206, de matrícula HK-4985, que se accidentó mientras cubría la ruta entre Condoto, Chocó, y Guaymaral, en Bogotá. Lamentablemente, las autoridades confirmaron que todos sus ocupantes fueron hallados sin vida. Abrazo de corazón a sus familias, amigos y seres queridos en este momento de inmenso dolor”, comentó De La Espriella.
Tras el hallazgo, la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) continúa con las labores para recuperar los cuerpos de los ocupantes de la aeronave accidentada, pese a las complejas condiciones de la zona.
La entidad ha compartido los más recientes avances del operativo e indicó que, en horas de la mañana de este sábado 18 de septiembre, la tripulación de un helicóptero UH-60 Black Hawk de la FAC logró trasladar a rescatistas militares hasta el Parque Nacional Natural Tatamá, ubicado cerca de la zona del accidente de la avioneta.
Desde allí, personal especializado en búsqueda y rescate de la Fuerza Aeroespacial Colombiana ha comenzado el desplazamiento terrestre para establecer la ruta e instalar el sistema que permita llegar hasta el fuselaje de la aeronave y realizar las maniobras necesarias para la extracción de los cuerpos.
No obstante, la entidad ha informado que esta operación ha tenido múltiples dificultades, principalmente por las difíciles condiciones climáticas del sector. Las fuertes y constantes lluvias, sumadas a las irregularidades del terreno, han dificultado el avance de los rescatistas.
Aun así, la entidad indica que el profesionalismo de sus agentes ha permitido que la misión avance, todo esto bajo estrictos protocolos de seguridad operacional.
“Por medio de las capacidades humanas, aéreas y tecnológicas disponibles en la zona, la Fuerza Aérea Colombiana continúa con los esfuerzos para realizar las labores de recuperación, empleando sus recursos al servicio de quienes los necesitan”, comenta la entidad.