El país se va a incendiar”, esa fue una de las advertencias que hicieron reconocidas figuras del progresismo como el exdirector de Prosperidad Social y uno de los políticos más visibles de la campaña de Iván Cepeda, Gustavo Bolívar, y el exdirector de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, Carlos Carrillo, si el entonces candidato Abelardo De La Espriella llegaba a la presidencia de Colombia.
Con casi 13 millones de votos, De La Espriella, conocido como el Tigre, se convirtió en el presidente electo del país el pasado 21 de junio. Esa misma noche empezaron los disturbios en el Portal Américas, sur de Bogotá, y en Puerto Rellena, en Cali; fueron menores, pero la advertencia quedó clara.
Ahí aparece Sergio Andrés Pastor González, alias 19, un hombre conocido por sus tatuajes en el rostro y por haber sembrado terror en Bogotá durante las protestas sociales de 2021. Fue condenado por torturar a una persona señalada en esas movilizaciones como infiltrada de la Policía y, según las autoridades, aun después de su captura habría seguido incitando desmanes desde la cárcel.
Pero ahora, la Policía Nacional ha logrado confirmar que detrás de la frase “el país se va a incendiar” hay un potencial plan que se estaría fraguando desde la cárcel La Picota, en el sur de Bogotá, que convertiría la promesa en realidad. El punto de partida sería el próximo 7 de agosto, día en que Abelardo De La Espriella se posesiona como el nuevo presidente de Colombia.
SEMANA logró contactarse con varios reclusos que están en ese centro penitenciario y confirmaron lo que las autoridades ya tienen identificado: Sergio Andrés Pastor González, el reconocido líder de la autodenominada primera línea del Portal Américas, conocido con el alias de 19, estaría dando instrucciones a una persona cercana, al parecer familiar, para que la protesta social se convierta en un mecanismo de desestabilización para el Gobierno entrante.
Esas intenciones se habrían filtrado desde un cuarto de televisión que tienen los reclusos en La Picota para ver películas, partidos o hacer ejercicio, donde alias 19 habría contado con lujo de detalles el plan que se estaría armando desde ese penal tras el resultado de las elecciones presidenciales; la premisa es clara: hay que incendiar el país.
Uno de esos reclusos que habló con SEMANA aseguró: “Alias 19 es conocido hace muchos meses como una persona muy conflictiva y que tiene cierta aura de inmunidad, pero la verdad es que tiene una posición política radical y no tiene miramientos sobre la posibilidad de incendiar al país”.
Esas intenciones, según las fuentes en el interior del penal, las estaría organizando alias 19, quien permanece privado de la libertad en esa cárcel, pero, al parecer, acudió a un familiar para poder dar las instrucciones de vandalizar dos zonas importantes en Bogotá: el Portal Américas y la localidad de Ciudad Bolívar, en el sur de la capital.
Otro recluso que habló con SEMANA detalló que “ellos tienen un grupo (primera línea) muy conformado desde hace mucho tiempo en barrios marginales donde él (19) desde acá (La Picota) ejerce el control. Pero ante la eventualidad de que el Gobierno fuese de derecha, la premisa era incendiar al país y comenzar a hacer actos vandálicos”.
Lo particular es que el pasado 21 de junio, horas después de que el preconteo dio como ganador a De La Espriella, en redes sociales circularon varias transmisiones en vivo que mostraban los actos de vandalismo y violencia protagonizados por algunas personas en el Portal Américas, en Bogotá, durante enfrentamientos con la Unidad de Mantenimiento del Orden (Undmo), antes conocida como Esmad.
Miembros del Inpec que trabajan custodiando ese penal también confirmaron que Pastor González ha venido tomando un “tinte de agresividad mucho más intenso” y hasta habla de unos “comandos que tienen estructurados”, después de que la derecha se quedó con la presidencia de Colombia.
Las fuentes explicaron que esas intenciones se habrían consolidado el 11 de junio de 2026, justo el día en que inició oficialmente la Copa Mundial 2026, cuando alias 19 habló con otros reclusos para darles las “directrices” que se debían seguir ante un eventual Gobierno de derecha. También habría manifestado que no tiene “ningún interés” de dialogar con ese sector político, pues “por algún motivo creen que van a ir en contra de ellos a sangre y fuego”.
Esa teoría tomó más fuerza después de que el entonces candidato a la presidencia Abelardo De La Espriella habló de “destripar a la izquierda”, y aunque después explicó que la polémica frase fue dicha en “el marco de la Constitución y la ley”, sus palabras habrían sido gasolina para las intenciones de quienes no están de acuerdo con el Gobierno entrante.
Dentro de La Picota también se habla de dos reconocidos líderes políticos del Pacto Histórico, como los “validadores de las acciones que ellos están haciendo”, pero SEMANA se abstiene de publicar sus nombres para no torpedear el avance de las investigaciones. Sin embargo, las fuentes advirtieron que esa “validación” la estarían alentando para “el bienestar de las juventudes (...) porque si no, los van a destripar”.
Otro funcionario contactado por este medio manifestó que esas conversaciones en La Picota han dejado claro que “ellos (primera línea) están convencidos de que mientras más vandalismo exista, más posibilidad de diálogo van a tener. Pero al final no quieren diálogo, ellos no buscan el diálogo, sino articularse a favor de una ideología política”.
En el interior de La Picota describen a quienes han terminado en estos escenarios de protesta como “jóvenes manejables” que están “muy organizados, se comunican entre ellos, tienen células urbanas que obedecen a un comando central y son fáciles de manipular desde la ideología”.
Las fuentes conocidas por esta revista explicaron que los principales objetivos en las intenciones de “incendiar al país” estarían focalizados en afectar los Comandos de Atención Inmediata (CAI) de la Policía, estaciones de TransMilenio y vías principales, para alterar la operación normal de la capital del país.
Interceptaciones a alias 19
Fuentes dentro de la Policía le confirmaron a SEMANA que desde hace algunos días vienen haciéndoles seguimiento a las comunicaciones de Sergio Andrés Pastor González, alias 19, quien estaría hablando con sus cómplices fuera de la cárcel para, supuestamente, darles instrucciones después de la victoria de De La Espriella.
Esa persona que estaría recibiendo dichas órdenes, según las fuentes de inteligencia, sería un familiar de alias 19, alguien muy cercano a su círculo personal y con quien tiene una confianza absoluta para expresarle sus intenciones frente al vandalismo y los desmanes que estarían planeando para los próximos días.
Esas interceptaciones también habrían dejado al descubierto las intenciones de 19 desde la cárcel La Picota, donde permanece recluido pagando una condena de casi 13 años por tortura agravada y concierto para delinquir. Según los audios, los planes estarían enfocados en fortalecer las células que tiene en la calle para empezar a operar desde el próximo 7 de agosto, día de la posesión del nuevo presidente de Colombia.