La historia de Lucas Francesco Murillo García, el niño de siete años que conmovió al país al pedir ayuda para continuar su tratamiento cardíaco, sumó un nuevo capítulo. Esta vez, lejos de autorizaciones y traslados médicos, el pequeño recibió una sorpresa relacionada con uno de sus mayores sueños: el fútbol.
Lucas permanece en Santander, donde continúa bajo el cuidado del equipo médico que conoce su condición desde sus primeros días de vida. El menor fue trasladado el pasado 31 de agosto, desde Cúcuta, en un avión medicalizado para continuar su atención en la Fundación Cardiovascular de Colombia.
En medio de ese proceso, la Fundación Colombia Luz y Sonrisas, junto con las voluntarias de Tigresas Moviéndose con el Corazón, encabezadas por la primera dama, Ana Lucía Pineda, conoció que Lucas sueña con convertirse en futbolista y que su jugador favorito es Luis Díaz.
La sorpresa de Luis Díaz a Lucas
La organización llevó hasta la habitación del pequeño un mensaje grabado especialmente para él por el futbolista colombiano.
“Hola, Lucas. Te habla Luchito, quiero enviarte un saludito muy especial, un abrazo muy grande para ti y toda tu hermosa familia. Espero que sigas mejorando y de muy buena manera. Te mando un abrazo, que mi Dios te bendiga siempre”, le dijo Díaz.
Lucas observó atentamente el video desde su cama y posteriormente respondió al jugador. En sus palabras dejó claro que ahora espera poder cumplir otro sueño: conocerlo personalmente.
“Hola, Lucho. Gracias, contento de que usted me envió un mensaje. Pues, yo estoy en el hospital de Bucaramanga, me encuentro bien; aquí te espero con los brazos abiertos. Conocer a Lucho va a ser un placer”, expresó el niño.
Al finalizar, Lucas también agradeció a Ana Lucía Pineda y al presidente Abelardo De La Espriella por las gestiones que han acompañado su caso.
Lucas ha pasado por 19 operaciones
La situación del menor se hizo conocida en todo el país después de que apareciera en un video solicitando ayuda para acceder a los exámenes que necesitaba. Su familia llevaba meses buscando las autorizaciones necesarias para continuar con su tratamiento.
Lucas nació con síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una cardiopatía congénita compleja en la que las estructuras del lado izquierdo del corazón no se desarrollan adecuadamente. Su padre, Luis Murillo, reveló recientemente que el pequeño ha pasado por 19 operaciones, tres de ellas a corazón abierto.
Su caso llegó hasta el presidente Abelardo De La Espriella, quien habló telefónicamente con Lucas y anunció que su Gobierno intervendría para que pudiera recibir atención. Posteriormente, Nueva EPS coordinó su traslado a Santander para garantizar la continuidad del tratamiento.
Ahora, mientras continúa esa batalla médica, Lucas recibió un momento diferente dentro del hospital: escuchar directamente a su ídolo desearle una pronta recuperación. Y el niño aprovechó para dejarle hecha una invitación a Luis Díaz: lo espera con los brazos abiertos para poder conocerlo personalmente.