Un caso de intolerancia terminó en una tragedia que hoy sacude al pequeño municipio de Granada, ubicado a unos 85 kilómetros de Villavicencio, en el departamento del Meta.
Cuentan en todos los rincones de esa población de cerca de 75 mil habitantes que el domingo, 19 de julio, una niña de 12 años tomó un arma blanca, buscó a otra niña de 14 años y la atacó en el tórax y en el rostro.
Malherida, la pequeña se desvaneció y fue trasladada a un centro asistencial local por algunas personas que se percataron de lo ocurrido.
En el centro médico, los profesionales no pudieron salvarle la vida, pues una herida precordial le provocó un paro cardiorrespiratorio que terminó segándole la existencia.
La agresora fue sometida de inmediato por los testigos, que la entregaron a las autoridades policiales.
Sin embargo, debido a su corta edad, que la hace inimputable según lo dispuesto en el Sistema de Responsabilidad Penal Para Adolescentes de la Ley 906, fue entregada al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para que determinen cómo manejar la situación.
Por medio de un comunicado, la Policía del Meta se solidarizó con la familia de la menor muerta, envió un mensaje de condolencias a los familiares y seres queridos, y llamó “a la resolución pacífica de los conflictos, al fortalecimiento de la convivencia ciudadana y a la prevención de cualquier manifestación de violencia que afecte la integridad de niños, niñas y adolescentes”.
Aunque algunas versiones señalaban que la tragedia obedeció al bullying o acoso que la menor pudiera estar sufriendo, otra versión surgió de voz de un tío de la pequeña fallecida.
El hombre dijo que el origen de la tragedia pudo haber sido un triángulo amoroso entre las dos menores y un jovencito.
Incluso, en diálogo con otros medios de comunicación, señaló que su sobrina ya había sido amenazada a comienzos de año, pero que debido a la corta edad de los implicados su familia nunca imaginó este trágico desenlace.
“Yo siento que literalmente la menor que cometió el delito necesita ayuda, porque esas no son actitudes de una persona que apenas está empezando a vivir”, dijo a Blu Radio.
El alcalde de Granada, Juan Carlos Mendoza, le confirmó a SEMANA que el caso está siendo investigado, para darle el mejor manejo y que son el ICBF y la Secretaría de la Mujer de su municipio quienes están a cargo.