Jesús Alberto Hernández Morales y Kevis Daniel Sequeira Delgado fueron enviados a la cárcel por su participación y conocimiento en el plan para intentar borrar la evidencia en medio de la investigación por la desaparición forzada de Yulixa Toloza.
En la audiencia, que se extendió hasta la madrugada de este viernes 22 de mayo, el juez de control de garantías de Cúcuta señaló que los dos procesados sabían lo que estaban haciendo al intentar ocultar el vehículo implicado en la comisión de un ilícito.
Igualmente, advirtió que representan un peligro para la sociedad y, estando libres, podrían fugarse, lo que afectaría la administración de justicia.
En este punto insistió en que tanto Hernández como Sequeira carecen de arraigo en Colombia, por lo que tendrían facilidad para irse a Venezuela, donde no existe una cooperación judicial constante para lograr su extradición.
Citando las pruebas presentadas por la Fiscalía durante la solicitud de medida de aseguramiento, el juez indicó que los dos procesados fueron contactados directamente para que se dirigieran al municipio de Los Patios, en Norte de Santander, con el fin de que ubicaran en un parqueadero el vehículo particular.
El plan consistía en que realizaran todos los trámites para venderlo, acción con la que afectarían la investigación que, para ese entonces, estaba destinada a ubicar a Yulixa Toloza, quien se había sometido a un procedimiento en Beauty Láser Estética, de propiedad de María Fernanda Delgado.
Justo, fue esta persona quien los contactó por medio de una conocida en la capital nortesantandereana para que realizaran la ubicación del vehículo.
La defensa de los procesados manifestó que habían sido “engañados” puesto que jamás tuvieron conocimiento que el carro había sido utilizado para la comisión de un delito.
Argumento que no convenció al juez quien -teniendo en cuenta las aclaraciones hechas por la fiscal- indicó que el caso ya era de público conocimiento y se sabía, por información de medios de comunicación, que María Fernanda Delgado y su esposo estaban siendo buscados por la desaparición de la mujer.
Igualmente, señaló que existió un ofrecimiento de 800 mil pesos para que realizaran toda la gestión para ubicar el vehículo.
“Se advierte, allí también en unos chats que fueron entregados de manera voluntaria por los aquí iniciados presentes, que debían utilizar tapabocas para que no los vieran y menos la misma señora a quien estaba custodiando ese carro en su garaje”, detalló la fiscal durante la imputación de cargos.
La Fiscalía General les imputó los cargos de ocultamiento, alteración, destrucción de elementos materiales probatorios. Tras la pregunta del juez, los dos procesados se declararon inocentes.