La primera vuelta presidencial no solo dejó un sorpresivo ganador. También desató una silenciosa guerra política en el Caribe colombiano que hoy tiene en alerta a los principales clanes electorales de la región. Mientras Abelardo de la Espriella se consolidó como la gran revelación de las elecciones al obtener 10.361.499 votos y superar a Iván Cepeda, que alcanzó 9.703.921 sufragios, en departamentos como Atlántico, Bolívar, Magdalena, Córdoba, Sucre, Cesar y La Guajira comenzó una feroz disputa por el control de un electorado que cada vez obedece menos a las tradicionales maquinarias políticas.
Lo ocurrido el pasado 31 de mayo dejó una conclusión que preocupa a varias casas políticas de la costa caribe: el poder de movilizar votantes ya no garantiza resultados. A pesar de que numerosas estructuras regionales respaldaron públicamente la candidatura de Cepeda, fue De La Espriella quien terminó imponiéndose en buena parte de los territorios donde históricamente los clanes políticos habían demostrado una enorme capacidad de influencia electoral.
La derrota de esas maquinarias abrió una carrera contrarreloj. A menos de tres semanas de la segunda vuelta presidencial, varios dirigentes tradicionales estarían reorganizando alianzas, recalculando apoyos y buscando acercamientos con sectores cercanos al candidato que lideró la primera vuelta. El objetivo es evitar quedar por fuera del próximo Gobierno y preservar cuotas de poder de cara a las elecciones regionales de 2027.
Detrás de las reuniones privadas, las conversaciones reservadas y los movimientos políticos de última hora se esconde una realidad que comienza a tomar forma en el Caribe colombiano: los clanes tradicionales están enfrentando uno de los mayores desafíos de las últimas décadas.
En diálogo con SEMANA, Pedro David Tobías, director del Centro de Pensamiento Magdalena Líder, aseguró que el escenario actual es muy distinto para cada estructura política de la región y que algunos sectores lograron leer mejor el momento electoral que atraviesa el país.
“El panorama político para los clanes en el Caribe colombiano es bastante diferente dependiendo de la estructura que se analice. Para algunos es alentador, especialmente para la casa Char, que es la estructura política que más logró capitalizar espacios en este escenario por ser la única que públicamente respaldó a Abelardo de la Espriella”, explicó.
Para el analista, la principal ganadora dentro de las grandes estructuras regionales fue precisamente la casa Char. Su respaldo anticipado a De la Espriella le permitió posicionarse en el lado ganador de una contienda que modificó por completo el tablero político nacional.
Mientras tanto, otros grupos enfrentan un panorama mucho más complejo. Según Tobías, sectores asociados a dirigentes tradicionales que apostaron por Cepeda hoy enfrentan dificultades para demostrar la capacidad electoral que prometieron durante la campaña.
“Para otros sectores políticos tradicionales, como algunos grupos asociados a Eduardo Pulgar, dirigentes de Córdoba, Bolívar, Efraín Cepeda y otros sectores tradicionales, el panorama es mucho más complejo. Ellos apostaron electoralmente por Iván Cepeda y hoy enfrentan una situación difícil”, señaló.
Lo que más llama la atención de los analistas es que las estructuras que durante años fueron consideradas determinantes para definir elecciones parecen estar perdiendo capacidad para trasladar disciplinadamente los votos hacia los candidatos que respaldan.
La situación quedó evidenciada en departamentos como Magdalena. Aunque importantes sectores políticos expresaron públicamente su apoyo a otras candidaturas durante la campaña, De la Espriella terminó obteniendo una votación superior a los 70.000 sufragios, superando las expectativas de sus propios equipos políticos.
“Hay una paradoja interesante. A pesar de que gran parte de las estructuras tradicionales respaldaron a Iván Cepeda, en departamentos como Magdalena, Abelardo de la Espriella logró una votación superior y esto demuestra que el comportamiento electoral del Caribe está cambiando”, explicó Tobías.
Ese fenómeno estaría provocando movimientos acelerados dentro de varias organizaciones políticas regionales. Según el director del Centro de Pensamiento Magdalena Líder, dirigentes, operadores políticos, concejales, diputados y líderes territoriales comenzaron a revisar sus estrategias ante la creciente posibilidad de que De la Espriella llegue a la Casa de Nariño.
“Hoy estamos viendo algo parecido. No necesariamente se está impulsando la campaña de Iván Cepeda, sino que muchos sectores tradicionales que inicialmente respaldaron esa candidatura están buscando acercarse a la campaña de Abelardo de la Espriella”, aseguró.
El analista sostiene que en departamentos como Córdoba, Magdalena y Bolívar ya se observan divisiones internas dentro de estructuras políticas que inicialmente cerraron filas alrededor de Cepeda.
“Sectores asociados a Eduardo Pulgar están encontrando dificultades para trasladar el respaldo a Cepeda porque muchos de sus simpatizantes ya se están inclinando por Abelardo. Lo mismo ocurre en Córdoba, donde varias estructuras políticas están divididas. En Magdalena también se están produciendo movimientos similares”, agregó.
La tensión política en el Caribe aumentó aún más después de que Abelardo de la Espriella realizara graves denuncias sobre una presunta compra de votos en varios departamentos de la región.
“Lo que pretenden hacer es una compra masiva de votos en la región Caribe metiendo a los hermanos Torres, que ya tienen 60.000 millones de pesos para comprar votos en el Caribe. Pretenden hacer lo que hicieron hace cuatro años porque eso fue lo que le dio el triunfo a Petro, la compra de votos en el Caribe colombiano”, aseguró el candidato presidencial durante una entrevista con SEMANA.
De la Espriella también lanzó fuertes señalamientos contra el ministro del Interior, Armando Benedetti.
“Están llamando a Benedetti porque Benedetti es un comprador de votos consuetudinario. A Benedetti no lo llaman por su inteligencia, ni por su agudeza, ni porque sea un gran estratega político. Benedetti es un delincuente de la peor calaña”, afirmó.
Así mismo, aseguró que su campaña ha identificado presuntas estructuras de compra de votos en varios departamentos de la región.