En los departamentos del Magdalena, Cesar y La Guajira avanza una operación sin precedentes por parte de los integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional con el fin de poder ubicar a Naín Pérez Toncel, alias Bendito Menor, quien amenazó al expresidente Gustavo Petro y ha retado en redes sociales al hoy mandatario Abelardo De La Espriella. El componente que hay detrás es clave: el apoyo de la inteligencia de Estados Unidos.
De acuerdo con información conocida por SEMANA, el cerco y la búsqueda no solo se dan por tierra y aire, sino también por el mar Caribe, por donde el forajido se estaría moviendo con un anillo muy cerrado de su seguridad. Una fuente de inteligencia militar le contó a esta revista algunos detalles que se han dado en medio de esta titánica labor para ubicar a uno de los cabecillas más importantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada de Santa Marta.
“A este bandido lo tenemos con seguimientos porque conocemos las zonas por donde se mueve en Magdalena, Cesar y hasta La Guajira. La información que hemos recibido es que por medio de lanchas rápidas se mueve y logra salir del espacio colombiano; por eso estamos cerrándole el cerco todos los días”, aseguró el oficial.
Hay un grupo que busca poder frenar sus desplazamientos por tierra, mientras que hay otros que monitorean cada uno de los movimientos por el mar. Las lanchas rápidas serían claves para que este criminal pueda salir de Colombia. La ayuda de Estados Unidos es vital porque le permite a la inteligencia nacional escuchar cada uno de los mensajes en clave que entregan los integrantes de este grupo.
“El apoyo de Estados Unidos en medio de esta operación es decisivo porque cuentan con tecnología de punta que nos permite intervenir sus comunicaciones, aunque ellos digan que utilizan aparatos que hacen que no sean interceptados”, explicó.
Con estas ayudas técnicas es que los investigadores buscan ir un paso más allá de alias Bendito Menor para poder ubicarlo. Pretenden escuchar y descifrar sus comunicaciones cueste lo que cueste. Sin embargo, las redes de apoyo humano son bastante amplias en los territorios con las mismas comunidades que, por medio de claves, anuncian la presencia de los comandos especiales de la Policía y las Fuerzas Militares.
“Las redes de apoyo en las comunidades han sido uno de los retos mayores de esta operación porque cuando movemos las tropas, la misma comunidad les cuenta a los objetivos, entonces se mueven una vez los tenemos ubicados. Es por eso que hemos decidido realizar esos ataques aéreos. Actualmente, la orden es capturar y, si se resiste, darle de baja a este sujeto y a los que lo cuidan”, sostuvo la fuente.
Pedro David Tobías, experto en temas políticos y de conflicto, explicó que la organización tiene una particularidad frente a otras estructuras armadas: sus integrantes mantienen profundos vínculos familiares y sociales con habitantes de las zonas donde realizan sus actividades al margen de la ley.
“Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra son las únicas autodefensas de Colombia que tienen origen local. Son los nietos, hijos y sobrinos de personas que todavía viven en el sector. Por eso, cuando son bombardeados o atacados, las comunidades suelen reaccionar con protestas y movilizaciones para defenderse o bloquear las vías”, explicó Tobías.
Norma Vera Salazar, investigadora en temas de conflicto y defensora de derechos humanos, aseguró que las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra cuentan con una importante capacidad armada y control territorial justo en los tres departamentos donde se desarrolla el operativo.
“Tienen más de mil hombres en armas y presencia en La Guajira, Magdalena y parte del Cesar. No en vano la Alerta Temprana 055 reconoce el poder de esta organización criminal que maneja rutas del narcotráfico, extorsión, microtráfico, blanqueo de tierras y hasta el sistema de gota a gota”, afirmó.