El Metro de Bogotá es uno de los proyectos de infraestructura más esperados por los ciudadanos que diariamente enfrentan los problemas de movilidad de la capital. La construcción de la Línea 1 busca incorporar un nuevo sistema de transporte público que permita mejorar los desplazamientos y conectar diferentes sectores de la ciudad.
Por otro lado, las obras avanzan con el fin de tener una estructura fundamental para el funcionamiento de este proyecto. Se trata del primer puente ferroviario construido mediante el sistema de voladizos sucesivos, ubicado en la intersección de la avenida Caracas con la calle 26. La estructura tiene una longitud de 215 metros y permitirá que los trenes de la Línea 1 atraviesen el paso a desnivel de este importante punto de la ciudad.
La construcción estructural del puente terminó con la fundida de la denominada dovela de cierre, una pieza que permitió unir los dos voladizos y completar la continuidad del tablero por donde posteriormente circularán los trenes del Metro.
La estructura debía superar una distancia considerable entre sus apoyos sin interrumpir la operación de una de las zonas con mayor importancia para la movilidad de Bogotá. Por esta razón, los trabajos tuvieron que desarrollarse sobre la intersección a desnivel de la avenida Caracas con calle 26, dos corredores fundamentales para los desplazamientos en la capital.
Para construir el puente se utilizó el sistema de voladizos sucesivos, una técnica que permite levantar la estructura progresivamente desde los apoyos, sin necesidad de instalar soportes permanentes sobre el terreno. En este caso, el puente está conformado por 40 dovelas, dos dovelas cero ubicadas en la parte central y tres dovelas de cierre.
La culminación de este puente hace parte del avance general de la Línea 1 del Metro de Bogotá, cuya construcción continúa a lo largo de aproximadamente 24 kilómetros de trazado. Con corte al 31 de julio de 2026, el proyecto registraba un avance de ejecución del 81,25 %, mientras que el viaducto había alcanzado los 17.558 metros de longitud.
La estructura de la calle 26, por tanto, no representa únicamente un nuevo elemento dentro del paisaje urbano de Bogotá. Su terminación permite avanzar en la continuidad del viaducto y acerca una de las obras más importantes del proyecto a su etapa final de construcción.
Mientras continúan los trabajos en los diferentes frentes de la Línea 1, el avance de estructuras como este puente permite dimensionar la magnitud de una obra que transformará parte de la infraestructura y el sistema de transporte de la capital. La expectativa ahora está puesta en la culminación de los demás componentes necesarios para que los trenes puedan comenzar a operar sobre el viaducto y prestar el servicio proyectado para los usuarios.