El periodista caleño Carlos Aponte es uno de los damnificados del terremoto del lunes 10 de agosto. En medio del sismo, el edificio donde vivían sus papás, Carlos Arturo Aponte y Estela Marín, de 71 y 72 años, colapsó.
En medio de las ruinas quedaron los dos adultos mayores y su nieta, Iliana Giraldo, de 11 años.
Ella, la sobrina del periodista, estaba de visita en la vivienda cuando ocurrió el temblor de magnitud 7,4.
Todos murieron. Y este viernes, 14 de agosto, Jamir Mina, periodista de SEMANA, encontró en medio de su labor a una de las hermanas de doña Estela.
Su nombre es Ana Mercedes Marín, quien estaba buscando entre decenas de pertenencias que los rescatistas lograron recuperar y que están siendo reunidas para que las familias de las víctimas puedan llevárselas.
En ese momento, Ana Mercedes mostró los álbumes de fotografías de los padres de Carlos Aponte, los cuales son un tesoro familiar por el carisma que los caracterizaba.
“Ellos eran los que organizaban siempre las reuniones familiares”, dijo Ana Mercedes.
Sin embargo, una de las cosas más dramáticas de la muerte de esta familia es cómo fue hallada la mamá de Carlos: aferrada a su historia clínica.
“Ella era una persona exageradamente organizada, y me imagino que en el momento del terremoto dijo: ‘Si me encuentran, que sea con la historia clínica’”, relató su hermana.
Carlos Arturo y su nieta fueron recuperados sin vida el miércoles en la noche, cuando el comunicador dio a conocer la tragedia.
“Ellos siempre estaban pendientes de los cumpleaños, así fuera para reunirnos a tomar un café con pandebono, o los días de la madre; mi cuñado organizaba, cantaban, traían serenata”, recordó Ana Mercedes.
SEMANA habló con varias personas, unidas por la solidaridad, sobre ese acto que busca salvaguardar los recuerdos de las víctimas mortales.
Carlos Díaz, psicólogo clínico, explicó que se están encargando de reunir los elementos y hacer una clasificación para que, posteriormente, los familiares de las víctimas puedan acercarse a recoger las pertenencias.
“Están saliendo muchas cosas, pero no todas se pueden almacenar porque hay problemas de riesgo cruzado por la contaminación biológica que hay”, señaló.
En este punto se encuentran ropa, zapatos, libros, fotografías, arreglos navideños, peluches y todo tipo de objetos que pertenecían a quienes lamentablemente murieron en el terremoto.