Las autoridades de la capital llevaron a cabo una jornada de intervención en la intersección de la calle 170 con la carrera 15, en la localidad de Usaquén.
El sector, situado debajo de la estructura vehicular, se había transformado en un punto crítico de ocupación informal por la presencia de cambuches improvisados y la acumulación desmedida de desperdicios, enseres domésticos, ropa y residuos sólidos que entorpecían el tránsito peatonal y alteraban la convivencia ciudadana.
Los vecinos del sector y las personas que transitaban a diario por el área manifestaban de manera constante su preocupación por el deterioro del entorno y la falta de garantías de seguridad.
De acuerdo con las denuncias de los habitantes de la zona, el punto se había convertido en un foco de delitos como el hurto a personas, la comercialización de sustancias psicoactivas y el consumo de estupefacientes en la vía pública.
Despliegue interinstitucional y remoción de estructuras
Para atender la problemática en el norte de la ciudad, se coordinó una acción operativa en la que participaron cerca de cuatro decenas de servidores públicos adscritos a diversas dependencias.
El procedimiento contó con el respaldo de la Secretaría Distrital de Seguridad, la Alcaldía Local de Usaquén, la Policía Nacional, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), el Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP), la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) y la empresa Aguas de Bogotá.
Durante las labores de saneamiento e inspección técnica, las cuadrillas operativas desmantelaron cuatro construcciones informales que permanecían instaladas en la parte inferior del paso elevado.
Asimismo, el personal de aseo evacuó un total de seis toneladas de materiales inservibles y basura acumulada, hallando además insumos para el consumo de drogas, un equipo de telefonía móvil y dos armas cortopunzantes tipo machete.
Restitución del sector y atención social
En la zona de la intervención pernoctaba un ciudadano en condición de habitante de calle, a quien las brigadas de la Secretaría Distrital de Integración Social le ofrecieron nuevamente las alternativas de asistencia institucional, que contemplan alojamiento temporal en hogares de paso y acompañamiento profesional en el área psicosocial.
Tras la remoción de todos los objetos que obstruían el paso, la administración distrital logró la restitución de 200 metros cuadrados de área pública para el uso seguro de la comunidad de Usaquén.
Con estas acciones de limpieza y vigilancia, el Distrito busca restablecer las condiciones de salubridad y disminuir la incidencia delictiva en el sector. Además, recordó a la ciudadanía la importancia de reportar situaciones irregulares a través de la línea de emergencias 123.