Desde el 10 de agosto, el mismo día del trágico terremoto de 7,4 en la escala de Richter que enlutó a Colombia, los organismos de socorro tuvieron que enfrentar en Medellín por lo menos otras seis emergencias por incendios forestales.
El último, ocurrido en el Alto del Boquerón, en el occidente de la ciudad, lo controlaron apenas el 16 de agosto.
Pero hubo uno que provocó la indignación y el rechazo hasta del alcalde, Federico Gutiérrez.
“Absurdo. En este incendios en Palmas hubo mano criminal. Fue provocado por este hombre que ya fue capturado (...). Miren a este irresponsable. No tiene justificación alguna y debe responder ante la justicia. No tiene justificación alguna. Puso en riesgo la vida de muchas personas y también la de nuestros bomberos que deben atender la emergencia”, dijo en su cuenta de X el alcalde.
“No podemos tolerar la irresponsabilidad de nadie que pone en riesgo al resto de la gente y al medio ambiente, menos cuando en plena época de tragedia y de fenómeno del niño tenemos las capacidades de nuestros bomberos a tope”, añadió.
El detenido es Wilder Uriel Jiménez Jiménez, señalado de prenderle fuego a una zona boscosa en inmediaciones de la vía Las Palmas el 15 de agosto.
Según la Fiscalía, luego de haber provocado el incendio, el hombre de 36 años huyó del lugar, pero fue sorprendido en el sector La Asomadera, con la misma ropa que usó durante el incendio.
Fue llevado ante un juez y la Fiscalía le imputó el delito de daños en los recursos naturales y ecocidio.
Jiménez Jiménez negó los señalamientos, pero se expuso a una condena, en caso de ser hallado culpable, de por lo menos 60 meses de cárcel. Mientras tanto, precisamente, deberá estar en una prisión.
En la ciudad fueron reportados por el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (Dagrd) otros cinco incendios en un lapso de cinco días, entre el 10 y el 15 de agosto, cuando Jiménez fue detenido.
El primero de ellos en el barrio Loreto, el segundo en el corregimiento de San Cristóbal, en límites con San Sebastián de Palmitas, el tercero en el corregimiento de Altavista, el cuarto en la zona de reserva forestal del Alto de Boquerón, el cual solo fue controlado hasta el 16 de agosto por su complejidad, y otro en la parte alta de la comuna 8, en el sector del Cerro Pan de Azúcar.
Esos incendios fueron reportados a la vez que en Colombia las autoridades también tenían que enfrentar otras conflagraciones en el Cesar, en Tolima, en Nariño, en Quindío y en Santander.
En junio, el Dagrd informó que en los primeros cinco meses del año se presentaron 45 incendios forestales en la ciudad.