Este martes, 18 de agosto, ocho días después del terremoto de 7,4 que causó graves daños en diferentes partes de Caldas, Chocó, Valle y Risaralda, se anunció el inicio de demoliciones de estructuras afectadas por el sismo.
La orden la dio la Alcaldía de Pereira, a través de la Secretaría de Infraestructura, quien indicó que se empezarán las labores operativas para la demolición de aquellas infraestructuras que representan un riesgo inminente para la seguridad de los pereiranos.
La medida, aseguró esa entidad, tiene como objetivo principal proteger la vida de todos los pereiranos.
Según se detalló, la intervención se llevará a cabo tras haber cumplido todos los requisitos administrativos, jurídicos y técnicos pertinentes.
“Familia pereirana, hoy todos estamos asumiendo un gran reto y un desafío después de este sismo. Estamos iniciando ya labores operativas para lograr las demoliciones de aquellas infraestructuras que están afectando la seguridad. Estas circunstancias especiales de urgencia nos llaman a la unión; por eso, junto a la Policía Nacional, el Instituto de Movilidad y las entidades prestadoras de servicios públicos, estamos trabajando para garantizar que este proceso se realice de manera segura, porque lo más importante para nosotros es proteger la vida”, dijo Diana Osorio, secretaria de Infraestructura de Pereira.
Las demoliciones se realizarán bajo el acompañamiento de la Policía Metropolitana de Pereira.
“Es un momento lamentable para la ciudad y sabemos que estas demoliciones generan dolor, pero desde la Policía queremos brindar tranquilidad para que nadie sufra daños en su salud o integridad. El mensaje es claro: no hay que ingresar a los predios que están en demolición ni traspasar las cercas y puntos de control que ya se han establecido con el equipo de la Secretaría de Infraestructura”, dijo el coronel Óscar Ochoa, comandante de la Policía Metropolitana.
Adicionalmente, las autoridades advirtieron que no permitirán que algunas personas intenten aprovecharse de la vulnerabilidad de las zonas evacuadas.
“Hemos dispuesto la línea 123 y canales de emergencia frente a cualquier intento de hurto. Vamos a adelantar procesos judiciales e investigativos contra aquellas personas que, tras esta catástrofe, estén pensando en hurtar o dañar los bienes ajenos. Cuenten con nosotros”, expresó el coronel Ochoa.
Desde la Alcaldía, pidieron a los pereiranos acatar estas disposiciones legales, respetar los acordonamientos y prevenir situaciones que puedan generar nuevos riesgos en la ciudad.
La decisión se conoce precisamente cuando una casa de tres pisos, en riesgo de colapso desde el 10 de agosto cuando sucedió el terremoto, se vino abajo. El hecho no dejó personas lesionadas.