Varios líderes del Pacto Histórico han emprendido una serie de cuestionamientos sobre la gestión que ha adelantado el Gobierno de Abelardo De La Espriella. Si bien forma parte de su rol como miembros de la oposición, lo que más ha llamado la atención es que muchos de esos hechos no fueron adelantados por la administración de Gustavo Petro.
Una de las más críticas ha sido la senadora Isabel Cristina Zuleta, quien cuestionó al mandatario por los resultados de los operativos que se han llevado a cabo en contra de grupos armados criminales. Zuleta hizo un llamado al “derecho al duelo” de los familiares de los abatidos y defendió los “sentimientos” de estas personas.
Zuleta es recordada por haber estado en el tarimazo con los capos de la cárcel de Itagüí en La Alpujarra junto al expresidente Gustavo Petro cuando se negociaba la paz total. En las últimas horas, la senadora cuestionó que el Gobierno les haya puesto fin a los diálogos que se adelantaban con los grupos armados en Antioquia.
“Los catalogo como cínicos y como reclutadores de menores porque el Estado tiene la obligación de perseguir a los terroristas por tierra, mar y aire. El hecho de que ellos estén diciendo que hay que suspender operaciones a campamentos porque de pronto hay menores, incentiva que los guerrilleros recluten menores para utilizarlos como escudos”, criticó el representante Jaime Arizabaleta, del Centro Democrático. El congresista argumentó que los únicos responsables de las bajas de los menores son los reclutadores y no el Estado.
“Con los terroristas que la izquierda apadrinó en la paz total no se negocia. El Estado hoy recupera su monopolio de la fuerza con superioridad táctica, no con treguas falsas. Desde el Pacto Histórico se quejan porque perdieron narrativa. Con el ejemplo que está dando Abelardo De La Espriella, acabando con los aliados de la izquierda, nos damos cuenta de que lo que faltaba para recuperar el país era intención política”, afirmó el senador Germán Rodríguez, de Salvación Nacional.
El presidente Abelardo De La Espriella ha defendido su gestión y ha dicho que continuará combatiendo a las estructuras criminales con contundencia. “Les prometí enfrentar el terrorismo sin contemplaciones y estoy cumpliendo. No vine a contemporizar con asesinos, extorsionistas y reclutadores de menores. Vine a derrotarlos con toda la fuerza legítima de las armas de la república y el imperio de la ley”, dijo.
Otro tema por el que el petrismo emprendió varias críticas contra el Gobierno de De La Espriella fue por la gestión del terremoto, que, por otra parte, ha sido destacada por los gobernadores y alcaldes y por distintos países.
Los miembros de la oposición cuestionaron la presencia de equipos de rescate, como sucedió con los provenientes de Israel. Arizabaleta criticó la pérdida de recursos en el escándalo de corrupción de la UNGRD, pues hubieran servido para atender esta emergencia.
En el caso de los incendios en el Tolima, se generó una confrontación entre el Gobierno y el petrismo porque, según denunció el ministro del Interior, Rodrigo Lara, grupos de primera línea, que fueron defendidos por Petro, estaban afectando las labores de los bomberos en algunas zonas de la emergencia.
Otra de las críticas que ha hecho la izquierda al Gobierno en su primer mes de mandato ha estado relacionada con la simbología alrededor de las oraciones que hace el presidente cuando va a iniciar algún acto protocolario. Sin embargo, cuando el petrismo estaba al frente del poder, utilizaban simbolismos como la bandera de guerra a muerte, el sombrero de Carlos Pizarro, las alusiones al M-19 o la bandera de Palestina.