Kevin Arley Acosta Pico, de 7 años, falleció el 13 de febrero de 2026 tras sufrir un accidente en una bicicleta. Pero la razón de peso, según su historial clínico, es que padecía hemofilia y registró un sangrado incontrolable luego de la caída. El medicamento para tratar la enfermedad no lo recibía desde noviembre de 2025. En enero de 2026 lo atendió por única vez el oncólogo y hematólogo pediatra Nelson Ramírez Plazas, quien ordenó “de urgencia” el emicizumab.
La Nueva EPS no lo suministró y el pequeño falleció. Ahora la Fiscalía promete imputarle cargos por supuesto homicidio culposo al reconocido galeno. El expresidente Gustavo Petro también es investigado en la Comisión de Acusación de la Cámara porque reveló la historia clínica del pequeño. La Nueva EPS no se salvó por presunta negligencia.
SEMANA: ¿En qué momento terminó en manos de la Justicia por atender al niño Kevin Acosta?
NELSON RAMÍREZ PLAZAS: Soy oncólogo y hematólogo pediatra y fui el último que le formuló al niño la droga específica para prevenir o disminuir los sangrados (por su hemofilia). Tengo claro lo que ocurrió. Formo parte de un programa especializado a nivel nacional que se llama Integral Solutions, que tiene premios internacionales porque es una institución extremadamente responsable en el manejo de estos pacientes. La Nueva EPS derivó a Kevin a Integral Solutions sin tener contrato y lo presentaron como si el pequeño estuviera radicado en Santander. La IPS Integral, especializada en hemofilia, se puso a buscar al pequeño en el país para ponerse en contacto con su familia. Se habló con la mamá y ella dijo que vivía en Saladoblanco, Huila.
Es decir, al pequeño le quedaba más cerca venir a la sede de Neiva, la capital. Se citó a la mamá el 27 de enero de 2026, a las 9:00 a. m., pero ella no logró llegar hasta Neiva porque llovió fuertemente sobre Pericongo (sector conocido entre los municipios de Gigante y Hobo). Se buscó nuevamente a la mamá. Estaba en el municipio de Pitalito y se hizo la consulta virtual porque Kevin Acosta necesitaba el tratamiento médico para la hemofilia. Con los datos que nos entregó su mamá, se le formuló y se le ordenó el emicizumab, la droga específica para evitar los sangrados. Él, previamente, ya había recibido este medicamento, pero la última vez que se lo dieron fue en noviembre de 2025 y mi cita con él fue en enero de 2026. Durante ese tiempo no le dieron el medicamento.
SEMANA: ¿Y entonces?
N.R.: Durante ese tiempo (noviembre-enero) a Kevin solo le asignaban las citas, pero no le aplicaron el medicamento que necesitaba. Por eso, cuando lo vi en enero, inmediatamente le receté el emicizumab y esa historia clínica entró a auditoría y revisión, pasó al programa de costos y autorizaciones para que llamaran a la EPS. La Nueva EPS nunca autorizó. Primero, no tenía contrato con Integral Solutions. Segundo, es una droga que cuesta dinero. Tercero, como no la autorizaron, inmediatamente Integral, al día siguiente, sacó un comunicado y dijo que problemas económicos y la falta de autorización de la Nueva EPS para adquirir el costo de los manejos de los fármacos cerraban el manejo y la responsabilidad del paciente. Esa carta la tengo en mi poder. Se le comunicó a la mamá, le dijeron que la EPS no había autorizado el manejo de ese paciente. Y, posterior a eso, ocurrió el accidente del niño en bicicleta.
SEMANA: ¿Cuándo fue el accidente del niño, que ocurrió luego de que usted lo atendiera y la Nueva EPS le negara el medicamento?
N.R.: Días después. Triste. Esos niños tienen derecho a ser normales, a realizar sus actividades normales. El hecho de que no se le aplique lo que debería recibir una persona hemofílica, los inhibidores, facilita más la presentación de sangrados. Y Kevin no tenía el medicamento. La última dosis se la pusieron en noviembre de 2025. Se dieron una serie de sucesos que, probablemente, dependiendo del tipo de accidente y la severidad, se hubieran prevenido.
SEMANA: Fue el último médico que vio a Kevin Acosta virtualmente. ¿Cómo lo encontró?
N.R.: La mamá lo describió en ese momento como un niño sano, completamente normal. En ese momento no tenía ni compromiso con el sistema nervioso central, ni compromiso motor ni sensitivo, tampoco compromiso articular. Y, recopilando la historia que nos enviaron de la Nueva EPS, vimos que el niño tenía buena salud articular. En la consulta le preguntamos a la mamá y ella nos respondió todo. No pudimos tener cámara en la llamada porque la madre estaba en un lugar donde tenía fallas en su internet.
SEMANA: Finalmente, ¿por qué murió Kevin Acosta?
N.R.: Nunca hemos tenido contacto con el resultado de la autopsia. No sabemos cuál fue el hecho definitivo, pero pudo morir por dos cosas: porque hubiese sangrado, por la falta de la aplicación del medicamento, y segundo, que el trauma que sufrió fue tan tremendo que produjo un edema cerebral e hizo daño. No lo sabemos. La autopsia debe decirlo.
SEMANA: ¿Cómo se enteró de que lo investiga la Fiscalía por presunto homicidio culposo tras la muerte de Kevin Acosta?
N.R.: Me enviaron la citación de la Fiscalía por homicidio culposo. El último que se entera es uno. La gerente de la Nueva EPS, que me conoce, me dijo: “Nelson, y todavía lo vinculan a usted como la persona que, supuestamente, manejaba la Nueva EPS en el Huila y el grupo de auditorías”. Y no. Nunca en mi vida he trabajado con ellos. Nunca he pertenecido a la Nueva EPS ni a las auditorías.
SEMANA: Es decir, ¿lo investigan porque la Fiscalía cree que usted forma parte de la Nueva EPS?
N.R.: Dicen que yo era, supuestamente, el interventor de la Nueva EPS en el Huila y, además, que colaboraba con el grupo de auditoría. Nunca. Lo único que hice fue formular al niño como urgencia y como un plan de necesidades porque tenía que recibir esa droga. Por eso bregamos en ubicarlo y autorizar lo que el niño necesitaba.
SEMANA: ¿Ha logrado hablar previamente con la Fiscalía?
N.R.: Como cosa rara, en la primera citación de los involucrados, el único que asistió fui yo. Llegué con el abogado que me representa, también el abogado de la mamá de Kevin, pero no se presentó ninguna persona de la Nueva EPS. Se aplazó y esta semana la fiscal presentó una incapacidad y no se logró realizar la audiencia. Mi abogado solicitó a la Nueva EPS, a través de un derecho de petición, que informe si yo he sido trabajador de la EPS y si estuve como interventor o formé parte de la auditoría.
SEMANA: ¿Qué le ha acarreado esta investigación?
N.R.: Esto no deja de molestar y preocupar, pero es tan bonita la solidaridad de los pacientes que uno ha atendido que uno dice: “Bueno, me vi involucrado en ese tema, pero la solidaridad, el apoyo”. De esto tenemos que salir. Y vamos a hacerlo. Si a mí se me vuelve a presentar un paciente como Kevin, vuelvo y hago lo mismo. Lo busco donde esté y le formulo el medicamento porque lo necesita, y en este caso el niño llevaba mucho tiempo sin recibirlo.
SEMANA: Si la entrevista la lee la fiscal general, Luz Adriana Camargo, ¿qué le dice?
N.R.: Yo siempre he creído en la Justicia. Nuestras leyes sirven y tienen que cumplirse, pero pienso que hay que ser más objetivo a la hora de estudiar minuciosamente cada una de las actuaciones de las personas para decidir si se involucra o no a una investigación. En mi caso, por ejemplo, ¿qué tengo que ver con la Nueva EPS si nunca en mi vida he trabajado con ellos? ¿Qué tengo que ver con auditorías si, reitero, nunca he tenido algo que ver con la Nueva EPS o algunos de sus programas? No sé si se trata de un homónimo. Mi responsabilidad es ofrecerles un manejo adecuado a los niños. Y la de la Nueva EPS es autorizar el medicamento.