SEMANA conoció en exclusiva un informe de Biobank Note, una firma especializada en asesoría y consultoría para la industria de billetes y documentos de valor, con más de 25 años de experiencia. El documento, contratado por la Fundación Dilo Colombia, una organización sin ánimo de lucro, advierte sobre fallas técnicas en los nuevos pasaportes frente al modelo anterior, que era producido por Thomas Greg & Sons.

“El estudio comprende el análisis de las características físicas, ópticas, gráficas y funcionales del nuevo documento, incluyendo el sustrato, las tintas, los procesos de impresión, los dispositivos de autenticación y los elementos de protección contra la falsificación, sin limitarse a la evaluación visual, sino incorporando criterios técnicos, instrumentales y comparativos conforme a las prácticas reconocidas en la industria de impresión de alta seguridad”, aclaran en el informe.

Pasaportes colombianos tras el resideño realizado en el gobierno Petro. Foto: COLPRENSA / FOTO: Catalina Olaya

Una de esas falencias se relaciona con la impresión dorada del escudo de la república, que está en la carátula del documento, pues, según concluyeron tras el análisis, esta se desprende con facilidad.

También encontraron que la tinta de efecto óptico, impresa en la hoja donde se alojan los datos, no tiene un cambio de color tan evidente, por lo que consideran que podría llevar a que un funcionario de migración no vea con claridad que se trata de un documento autenticado.

Otra falencia identificada por el estudio está en la hoja de datos del pasaporte. Mientras que en el modelo anterior esta página era de policarbonato, un material más resistente y durable, en el nuevo documento es laminada, como el resto de las páginas. Según el informe, esto no solo podría hacerla más vulnerable a falsificaciones, sino también dificultar su lectura en los controles migratorios por la tecnología utilizada en esos procesos.

Mientras se investigaba el escándalo de los pasaportes, la Fiscalía encontró una “perla” del exsecretario de la Cancillería

“Eso hace que sea más difícil o que haya problemas en la lectura de los chips que tiene esa primera página, que es la más importante, porque es la que leen los lectores en cualquier control migratorio. Al ser de papel laminado, corre mayor peligro de tener un daño por agua, que se doble o se rompa, y si hay un daño en esa página, toca reemplazar el pasaporte completamente. La anterior, al ser de policarbonato, era más resistente”, aseguró el abogado Nicolás Dupont, de la Fundación Dilo Colombia.

Según le contó a SEMANA el secretario de la Comisión Legal de Cuentas del Congreso, Víctor Tovar, ya ha registrado problemas con el nuevo pasaporte por este hecho. Tovar tuvo que viajar el pasado mes de junio a una comisión a la que lo envió el Congreso a San Petersburgo (Rusia). Para llegar a ese lugar tuvo que cruzar la ruta París (Francia)-Estambul (Turquía)-San Petersburgo.

“Cuando llegamos a París, empezó el tormento. Comenzaron a verificar por qué ese pasaporte, llamaron a los supervisores y me tocó, casi que, en todos los lugares, mostrar el antiguo pasaporte y explicar por qué el cambio”, aseguró.

Víctor Andrés Tovar, secretario de la Comisión Legal de Cuentas del Congreso. Foto: SEMANA

Precisamente, una de las quejas del funcionario es que la página en la que está su información personal ya no es de policarbonato, sino una hoja laminada, y eso le generó inconvenientes.

“En Estambul fue terrible otra vez. Me hicieron retirar a un lado y esperar media hora mientras verificaban. Yo compartí también el pasaporte antiguo, pero me preguntaban por qué tenía dos, entonces me tocó explicarles el cambio”, narró Tovar.

A ese calvario se sumó que el día que tenía programado aterrizar en San Petersburgo atacaron con drones la ciudad debido a la guerra con Ucrania, por lo que tuvo que desviarse a Moscú. Allí registró más problemas con el pasaporte, entre otros, porque los funcionarios hablaban poco inglés mientras Tovar buscaba explicarles el nuevo modelo de pasaportes en el país.

Aeropuerto Kennedy de Nueva York, uno de los de mayor tráfico en Estados Unidos. Foto: Getty Images

Otro de los problemas señalados por el estudio de Biobank Note es que las nuevas libretas no contarían con un dispositivo MLI, conocido como óvalo lenticular, que en el modelo anterior estaba ubicado en la página de datos del ciudadano. Este elemento incorpora una imagen del titular que, gracias a una tecnología especial, se observa de forma transparente o translúcida, y funciona como una capa adicional de seguridad para blindar el documento frente a posibles falsificaciones.

Otra falencia es que la costura del pasaporte nuevo tiene deficiencias, especialmente en la primera página, lo que, según el estudio, puede generar “con el tiempo y la manipulación, desprendimiento de algunas de las hojas”.

De otro lado, al no ser la página de datos en policarbonato, “podría facilitar la ruptura de la antena o daños en el chip”, incluso solo con el uso o el lugar en el que la persona los guarde, como maletas o ropa.

Según el análisis, habría falencias en las hojas del documento y en otros elementos de seguridad. Foto: Colprensa

Otro problema es que no se presenta una numeración invisible que solo se ve con exposición a la luz ultravioleta, que se encuentra en la página de la contracarátula posterior, lo que daría mayor cabida a cualquier intento de falsificación o adulteración.

Y, finalmente, presenta “notables deficiencias de registro de la impresión offset en la unión de páginas contiguas al observar la libreta abierta”, dijeron desde esa consultoría.

El contrato con Portugal para la producción de pasaportes fue demandado por la Fundación Dilo Colombia. Desde allí, piden que este estudio sea tenido en cuenta para el proceso en el que solicitaron que haya medidas cautelares para frenar el convenio con los europeos. Además, dicen que la justicia debería solicitar un estudio adicional que verifique si estas falencias efectivamente se están registrando.

“Lo que pedimos es que no siga el esquema de pasaportes porque lo consideramos ilegal y porque está reduciendo la calidad con respecto al anterior, y que los colombianos tengan el mejor pasaporte posible bajo un esquema legal y transparente”, afirmó Dupont.

Ranking oficial | Estos son los pasaportes más ‘poderosos’ de Latinoamérica en 2026, según el Global Passport Index

A la novela de los pasaportes se suma un recurso que la Procuraduría General de la Nación radicó antes de que comenzara a operar el modelo con Portugal. En esa acción también se solicitaron medidas cautelares contra el convenio, una decisión que sigue en suspenso y que podría adoptarse en los próximos meses, si se encuentran argumentos suficientes.

Más allá de las falencias que encontró la consultoría en las libretas, tanto desde la Fundación Dilo Colombia como desde la Procuraduría, en los recursos presentados, reclamaron que el contrato firmado por la Cancillería y por la Imprenta Nacional también tendría problemas.

En el caso de la Procuraduría, hablaron de una ausencia de la planeación contractual y vacíos en el documento que habían solicitado a la Imprenta Nacional para justificar el contrato con los portugueses, así como los estudios del sector, entre otros requisitos con los que no quedaron conformes.

Según dijeron, solo se entregó un documento denominado Justificación para la selección del cooperante internacional, el cual, tras ser revisado, tenía “deficiencias estructurales”.

Panorámica del aeropuerto internacional El Dorado. Foto: ESTEBAN VEGA LA-ROTTA / SEMANA

Una de ellas es que el documento carecía “por completo” de la firma de cualquier funcionario de la Imprenta Nacional. Asimismo, que no contenía los análisis económicos requeridos para estimar el presupuesto oficial del proceso y que no se incluía el estudio del sector desde la perspectiva legal, comercial, financiera, organizacional, técnica y de análisis de riesgo del objeto contractual.

SEMANA consultó a la Imprenta Nacional para conocer su respuesta sobre este estudio. La gerente general, Viviana León, aseguró que si un documento presenta desprendimiento del estampado, corresponde a un caso puntual y no sería una falta generalizada de los documentos; y que la tinta de efecto OVI no sería una especificación necesaria para la Oaci.

Sobre la página laminada, dijo que el nuevo pasaporte “incorpora una hoja biográfica con una arquitectura distinta a la del modelo anterior” que cumple los estándares internacionales vigentes. Agregó que se trata de “una página de policarbonato combinada con papel de alta seguridad 100 por ciento de algodón ‘híbrida’”. En el caso del dispositivo MLI, afirmó que es una tecnología de hace 25 años y que la numeración invisible, que solo se ve reflejada con filtros UV, fue sustituida por otra tecnología con diferentes niveles de autenticación que, por razones de seguridad, no pueden ser públicas.