Colombia gasta miles de millones de pesos en campañas al Congreso. Los gastos e ingresos de cada uno de los proyectos que buscaron llegar al Legislativo ya están en la plataforma Cuentas Claras, por lo menos los registros de los candidatos que sí hicieron la tarea de transparencia. SEMANA revisó los números de los más votados y los más polémicos de esta contienda.
Los reportes del recién capturado senador electo Wadith Manzur no aparecen en la plataforma, lo que deja sin trazabilidad las finanzas de la campaña con la que consiguió más de 134.000 votos.
La liberal María Eugenia Lopera solo reportó gastos por 6,7 millones de pesos por concepto de propaganda electoral. Esa suma contrasta con los 738 millones de pesos registrados como ingresos, que corresponderían a aportes propios. ¿Para qué se utilizaron los 731 millones restantes de esos ingresos? Lopera es una de las congresistas que se articuló con la administración de Gustavo Petro, tanto que el presidente le dio una felicitación personal tras los 126.000 votos que obtuvo.
El senador Gustavo Moreno, señalado de tener cuotas en la Unidad para las Víctimas, reportó ingresos por 400 millones de pesos y gastos solo de 242 millones. De ese monto de ingresos, 270 millones corresponderían a contribuciones familiares y 130 millones a donaciones de otros actores, como una empresa de consultoría en seguridad ubicada en Bogotá.
El senador Pedro Flórez, el más votado de la consulta del Pacto Histórico, quien ha reconocido sus vínculos con el clan Torres, gastó 285 millones de pesos, monto que habría destinado a la impresión de periódicos, pero tiene obligaciones pendientes por 498 millones.
Es decir: gastó 783 millones, mientras a su campaña ingresaron 638 millones por concepto de dos créditos con una cooperativa.
La cabeza de esa lista al Senado fue la exministra de Salud Carolina Corcho. Su aspiración reportó gastos de campaña por 516 millones de pesos y obligaciones pendientes de pago por 764 millones, para un total de 1.280 millones que su sector reclamará por concepto de reposición de gastos. Esa es una de las campañas más costosas de las revisadas por SEMANA, y a Corcho su excompañera de gabinete Susana Muhamad le aportó 50 millones de pesos.
En los números reportados por la senadora Isabel Zuleta hay sumas que aún no cuadran. Los ingresos fueron de 638 millones de pesos, mientras que solo reportó gastos por 129 millones y tiene obligaciones pendientes de pago equivalentes a 498 millones. La suma de esos dos ítems, sin embargo, no corresponde al total de los ingresos.
Los más votados al Senado de este 2026 corresponden a congresistas pertenecientes a fuertes maquinarias políticas regionales o a actores políticos con un voto de opinión determinante.
La conservadora Nadia Blel consiguió 176.000 votos que la convirtieron en la legisladora electa con más apoyo, tras una campaña en la que tuvo ingresos que superaron los 1.000 millones, pero que tiene gastos solo por 492 millones de pesos.
Blel va para su cuarto periodo en el Congreso, así como el liberal Lidio García, que obtuvo la segunda votación más alta en el Senado (174.000) tras una campaña en la que gastó 989 millones de pesos y por la que aún tiene deudas correspondientes a 385 millones.
Jonathan Ferney Pulido Hernández, conocido como Jota Pe Hernández, fue la revelación electoral de 2022. En esta elección también está en ese ranking con 150.000 votos que obtuvo, tras una campaña en la que gastó 715 millones. Él quedó con saldo a favor porque los ingresos fueron de 843 millones entre donaciones y créditos.
El liberal Yessid Enrique Pulgar Daza, familiar del cuestionado Eduardo Enrique Pulgar Daza por vínculos con la parapolítica, está en ese ranking con 145.000 votos que le aseguraron una curul en el Senado. Todo indica que sus cuentas quedaron en cero con gastos e ingresos equivalentes a 537 millones. Esos dineros, según sus reportes, corresponden a fondos propios, donaciones de su mamá y de otros particulares.
Esas son apenas las cuentas de los senadores con más apoyo en las urnas o quienes dieron de qué hablar en medio de la elección. Los números gastados por los nuevos congresistas suman miles de millones de pesos que el Estado tendrá que reponerles en las próximas semanas.