El congresista del Partido Conservador, Wadith Manzur, se entregó en el búnker de la Fiscalía General en Bogotá cumpliendo una orden de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia en medio del proceso penal que cursa en su contra por su participación en el escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Manzur, quien el pasado 8 de marzo fue electo senador con cerca de 135.000 votos, será trasladado a un centro carcelario que defina el Inpec.
SEMANA reveló en varios reportajes las pruebas que, presuntamente, vinculan en este caso de corrupción a Manzur, quien hace parte de una de las familias políticas más poderosas de Córdoba.
En sus declaraciones ante la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, la exasesora del Ministerio de Hacienda María Alejandra Benavides Soto reveló los chats que le envió Wadith Manzur durante el segundo semestre de 2023, quien para entonces hacía parte de la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público.
La testigo clave, quien cuenta con un principio de oportunidad total por su colaboración con las autoridades judiciales, señaló que el dirigente político conservador era uno de los más insistentes a la hora de hablar de los proyectos.

En una ocasión, envió una queja fuerte porque no estaba contento con los porcentajes y los proyectos acordados para hacer más rápidas las sesiones y votaciones en la Comisión sobre los proyectos que al Gobierno Petro le interesaban especialmente.
“Yo tengo un chat con el representante Wadith el 8 de noviembre, en el cual, al saber que ellos no querían asistir a la sesión del 9 de noviembre (para crear incentivos tributarios a patrocinadores del fútbol femenino), yo le digo algo así como: ¿qué más falta? (…) Después de ese chat, en la sesión del 28 de noviembre hay cuórum, y los congresistas votan ciertos créditos”, detalló la exasesora en su extensa declaración ante el magistrado Misael Rodríguez.

El representante a la Cámara, actuando como portavoz de los demás congresistas de la Comisión, presentó una propuesta para establecer los porcentajes de los proyectos que se distribuirían en tres departamentos.
“El representante me dijo que una forma de mostrar que había gestión al interior de la UNGRD era mostrar que hubiese un CDP. También me dijo que era importante, de alguna forma, contactar a las regiones”, le dijo Benavides a la Corte. Estos CDP fueron aprobados por Bonilla por un monto de 1,4 billones de pesos, como fue documentado.

Esa misma información se la dio a su jefe, en ese momento, el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla. Cuando escuchó la propuesta del representante a la Cámara, le pidió al ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, que se reunieran con los miembros de la Comisión de Crédito, según contó un testigo clave.
Benavides reveló que Manzur fue quien dividió en dos la reunión que, a finales de diciembre de 2023, tendría el entonces viceministro Diego Guevara con la Comisión de Crédito, antes de aprobar los préstamos por 2,5 billones de pesos.
De toda esta repartija de proyectos estaban enterados tanto el entonces ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, como el director de la UNGRD, Olmedo López.
