Una gran polémica se presentó en la plenaria del Senado por la presencia del caricaturista del Pacto Histórico Matador, quien apareció en el recinto de un momento a otro.
La sesión se desarrollaba sin problema alguno y estaba a punto de aprobarse el orden del día cuando apareció Matador en el atril principal y eso generó malestar.
SEMANA conoció que Matador pudo ingresar al Congreso por la autorización que le hizo el representante a la Cámara del Pacto Histórico Miguel Ángel Grisales Suárez, según los registros del Legislativo.
Para ingresar al Congreso se debe tramitar una autorización previa desde las oficinas de los congresistas o las diferentes dependencias para que exista una responsabilidad ante cualquier eventualidad.
No obstante, llama la atención que Matador haya sido autorizado para ingresar por la Cámara de Representantes si su destino era la plenaria del Senado. El ingreso fue a las 3:44 de la tarde.
Grisales Suárez es un congresista del petrismo que representa al departamento del Quindío y, según los integrantes del Pacto Histórico, es cercano a Matador.
La presencia del excandidato del petrismo causó tanta molestia que el senador Jota Pe Hernández se subió al atril y le quitó el cartel que llevaba en sus manos.
“No puedo creer que los congresistas vayan a permitir que aquí hable este sujeto, que se apoda Matador, que violentaba a su esposa, la agarraba a golpes y que hoy llama rata a la primera dama de la nación, la doctora Ana Lucía Pineda. No vamos a permitir eso, el Congreso se respeta”, dijo Jota Pe Hernández.
Según se ha conocido, Matador quería hablar ante todos los senadores sobre el despido de su esposa, que se presentó recientemente de la empresa Aguas y Aguas de Pereira.
No obstante, la mayoría de congresistas consideró que ese no es un asunto de interés nacional y que el caricaturista no tenía por qué estar en el recinto.
El representante Julio César Triana rechazó lo ocurrido en el Senado y aseguró que Matador debe recordar el rechazo que han generado sus caricaturas en contra de la primera dama, Ana Lucía Pineda.
“Que le quede claro al “señor” Matador: el Congreso no va a abrir sus micrófonos para hacerle eco a alguien que acosa, desprecia e irrespeta a las mujeres. Sorprende e indigna ver a varios sectores, que se autoproclaman ‘defensores’ de las causas de las mujeres, defender y validar todo lo que este impresentable hace", dijo Triana.
La senadora María Irma Noreña, del Partido de La U, lanzó graves señalamientos contra el dibujante y cuestionó que se le permitiera estar en el recinto legislativo.
Durante su intervención, la congresista aseguró que el caricaturista habría maltratado físicamente a su esposa y afirmó que conoce personalmente a la mujer, pues fue su jefa directa durante siete años.
“Me parece que el señor no se debe parar aquí, porque él le pegó a su esposa, a quien conozco personalmente porque fui su jefe siete años”, manifestó Noreña.
El 24 de octubre, la Fiscalía General de la Nación abrió una indagación en contra de Matador, tras los insultos que publicó contra la primera dama, Ana Lucía Pineda.
Matador es investigado por hostigamiento, un delito contemplado en los artículos 134B y 134C, en los numerales 1.° y 2.°, del Código Penal.
Según el documento que le envió la Fiscalía a Andrés Felipe Caballero Sierra, quien radicó la demanda, los hechos se fundamentan en lo dicho por Matador a través de su cuenta de X el pasado 11 de octubre, cuando insultó a Pineda a través de esa red social.