Un llamado de atención a los senadores para mantener el orden y respetar las reglas del Congreso hizo el presidente del Senado, Honorio Henríquez, durante una sesión plenaria que estuvo marcada por la controversia en torno a la presencia del caricaturista Matador en el recinto legislativo.

La tensión se produjo luego de que la senadora Patricia Caicedo, del Pacto Histórico, cuestionara la presencia del caricaturista, lo que generó una discusión en medio de la sesión.
Ante el episodio, Henríquez intervino para insistir en que el desarrollo de los debates debe estar sujeto a las normas de comportamiento y respeto dentro de la corporación.
El presidente del Senado defendió, además, la presencia de los gobernadores y aprovechó la discusión para advertir que no permitirá comportamientos que interrumpan el funcionamiento de las plenarias.
“Se acabó la guachafita”, sentenció Henríquez, en un mensaje dirigido a quienes, a su juicio, desconozcan las reglas que rigen las sesiones legislativas.

El congresista fue más allá y advirtió que recurrirá a medidas disciplinarias durante las plenarias, entre ellas retirar el uso de la palabra a quienes incumplan las disposiciones de respeto o, incluso, ordenar su expulsión del recinto.
Con su pronunciamiento, Henríquez marcó límites frente a las conductas que puedan afectar el desarrollo de los debates y dejó claro que la presidencia de la corporación está dispuesta a aplicar medidas para preservar el orden en el recinto.
