El Centro Democrático libra una batalla interna por cuenta de las declaraciones que emitió la excandidata presidencial, Paloma Valencia, desde Medellín. Ella aseguró que el partido político no es de derecha y generó una tormenta que incomoda a varios sectores de la colectividad. Sus militantes reclaman y los líderes buscan una salida a la crisis de identidad.

La teoría de Valencia es que las denominaciones de izquierda y derecha entraron en desuso hace mucho tiempo: “Tenemos que entender en qué partido es que estamos. Este no es un partido de derecha. (…). Nosotros lo que somos, somos uribistas”.

De inmediato, los congresistas de la colectividad se alejaron de su percepción y, en bloque, salieron a desmarcarse en mensajes difundidos en las redes sociales.

Daniel Briceño, representante a la Cámara, marcó distancia: “La fórmula de negar la derecha y querer virar hacia el centro ya fracasó”. Su comentario generó molestia en el hijo del expresidente Uribe, Tomás Uribe, quien le recriminó en X: “Tan infantil la política de la identidad. Parecen niños chiquitos compitiendo quién habla más duro. Enfóquense en sacar adelante soluciones para la ciudadanía”.

“Decir que el Centro Democrático no es de derecha no significa que sea de centro y mucho menos de izquierda”: Paloma Valencia

María Fernanda Cabal, exsenadora del Centro Democrático, aseguró que desmarcar al Centro Democrático de la derecha sería una catástrofe ideológica: “Si el partido renuncia a las ideas que le dieron identidad, ¿qué queda? Una sigla, una burocracia y algunos dirigentes buscando dónde acomodarse”. Frente a eso, ella instó a los militantes de la colectividad a sumarse a su proyecto político, lo que denomina una “nueva derecha”.

A la discusión también se sumó el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, que se eligió con el partido del exmandatario: “Como economista, soy promercado. Defiendo la libertad en todos los sentidos. Y si eso me hace de derecha, entonces soy de derecha. Mi formación y mi experiencia así lo definen”.

Paloma Valencia. Foto: Colprensa

Jaime Arizabaleta, otro congresista del Centro Democrático, aseguró lo siguiente: “Centro Democrático es un partido de derecha que apoya con toda la fuerza y firmeza al ‘Tigre’ Abelardo De La Espriella”.

A diferencia, la senadora Claudia Margarita Zuleta dijo que este proyecto político nunca ha sido de sectarismos, pidió elevar el nivel de debate y dejar atrás las etiquetas y la polarización: “Ha sido defender la seguridad con autoridad, promover oportunidades para quienes trabajan y emprenden, fortalecer la educación y acompañar a las familias que más necesitan apoyo”.

Luis Duque pide al Centro Democrático enfocarse en resolver los problemas del país y no en debates ideológicos

Esteban Quintero, congresista de la misma colectividad, también sentó su postura: “Si alguien quiere etiquetarme, pues háganlo, soy uribista, esa es mi etiqueta. Lo digo con orgullo. Desde que nací, el primer afiche político que vi en mi casa fue el de Álvaro Uribe Vélez. Mi padre me enseñó a creer en un proyecto de país basado en el trabajo, la autoridad legítima y el amor por Colombia”.

Hasta ahora, el expresidente Uribe no ha sentado su postura sobre el debate que tienen los senadores, representantes a la Cámara y militantes por las declaraciones de Paloma Valencia.

Álvaro Uribe Vélez, expresidente y líder del Centro Democrático. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

Esta confrontación pública ha resultado como una novedad para la opinión pública, pues el partido se caracterizó hasta hace poco por la uniformidad de sus ideas y la disciplina alrededor del líder principal, Álvaro Uribe.