El presidente Gustavo Petro ya está disfrutando de lo que serán sus últimos días en el poder, pues desde el próximo 7 de agosto Abelardo De La Espriella será el nuevo jefe de Estado y el petrismo pasará a ser oposición.
Por lo mismo, ya están afilando sus ‘armas’ para lo que serán estos cuatro años, mientras que al mismo tiempo buscarán la forma de volver al poder y continuar con su proyecto progresista.
Esteban Gálvez, analista político, habló en El Debate de SEMANA sobre el presente político que se está viviendo en el país y, entre otras cosas, se refirió a lo que, desde su punto de vista, tiene que hacer el petrismo para lograr de nuevo recuperar la confianza de los ciudadanos y regresar al poder.
El experto aseguró que De La Espriella ha logrado imponer su narrativa en los últimos días. “Hoy se siente como si se tuvieran dos presidentes en ejercicio y dos gabinetes en ejercicio”, dijo.
“Yo me siento como si lleváramos 15 días de Abelardo como presidente y Petro lo tiene que estar sintiendo”, agregó.
En ese sentido, Gálvez fue claro al señalar cuál cree que es la fórmula que tiene que utilizar el petrismo si quiere volver al poder, empezando por las elecciones de alcaldes y en las que incluso ya suena el nombre del hoy jefe de Estado para la ciudad de Bogotá.
“Si Petro logra meterse en la narrativa de Abelardo, como lo hizo muy bien en la época de Duque, el postpetrismo tiene cómo volver; pero si el postpetrismo se dedica a defenderse, a pelear internamente y Abelardo no presta la suficiente atención, ahí van a sufrir en las elecciones de un año de alcaldes y gobernadores”, comentó.
Carolina Fierro, también analista política, habló de lo que puede llegar a significar la posesión del presidente electo, teniendo en cuenta que la misma se haría en Cali y con lo cual se cambiaría la ceremonia en comparación con cómo siempre se ha hecho.
La experta recordó todo lo que se ha generado por cuenta de este tema y la forma en la que el próximo jefe de Estado ha roto los esquemas a los que los colombianos estaban acostumbrados, ganando un mayor significado con esta decisión.
“El simbolismo es total y también el hecho de que nos ponga a hablar de eso, es un cambio en la agenda también y yo pienso que así va a ser durante los próximos cuatro años”, expresó.
Por su parte, Gálvez apuntó que lo que se está viendo en estos momentos fue lo que Abelardo De La Espriella vendió durante su campaña, por lo que lo calificó como una “jugada muy hábil”.
De hecho, el analista mencionó que la magnitud se puede medir en el hecho de que hoy en día se habla es de la posesión, pese a que el presidente sigue siendo Petro. “Cuando el candidato se hizo elegir rompiendo paradigmas, el presidente tiene que seguir rompiéndolos”, complementó.