¿Le ha pasado que limpia el interior de la nevera y, en lugar de quedar impecable, la suciedad, la humedad y los restos de alimentos terminan favoreciendo la aparición de bacterias, moho y malos olores? Esta es una de las situaciones más frustrantes al momento de realizar las labores de limpieza del hogar. Sin embargo, en muchos casos, el problema podría estar relacionado con el uso de materiales o productos inadecuados.

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Aunque muchas personas suelen concentrar la limpieza en el exterior del aparato, esta tarea también requiere prestar atención al interior. Con el paso del tiempo, las puertas, las manijas y los laterales acumulan polvo, huellas, restos de grasa y otras partículas que terminan adheridas a las superficies. Si esta suciedad no se elimina con frecuencia, puede ser más difícil de retirar y afectar la apariencia del electrodoméstico.

De acuerdo con HCK, empresa especializada en neveras, mantener limpio el exterior del electrodoméstico no solo permite conservar su buen aspecto, sino que también ayuda a prolongar su vida útil y mantenerlo en mejores condiciones.

Casi nadie limpia esta parte de la nevera y podría acortar su vida útil Foto: Getty Images

Así puede limpiar la nevera

El mantenimiento adecuado de la nevera no solo permite conservarla limpia, sino que también puede ayudar a mejorar su funcionamiento. Cuando el equipo debe trabajar más de lo necesario para mantener una temperatura adecuada, aumenta el consumo de electricidad y se acelera el desgaste de componentes importantes.

Para evitar daños en las superficies internas, la creadora de contenido del canal Cocina Limpia y Rápida recomienda evitar productos abrasivos y sustancias químicas demasiado fuertes. En su lugar, aconseja utilizar materiales suaves y soluciones sencillas que permitan retirar la suciedad sin deteriorar los acabados ni dejar residuos que puedan entrar en contacto con los alimentos.

Antes de comenzar, es necesario desconectar la nevera de la corriente eléctrica para realizar el procedimiento de manera segura. Luego, se deben retirar todos los alimentos y revisar su estado, con el fin de desechar aquellos productos que estén vencidos o presenten señales de deterioro.

Los cajones, bandejas y estantes desmontables deben lavarse por separado con agua tibia y jabón suave. Una vez limpios, es importante dejarlos secar por completo antes de volver a colocarlos dentro del electrodoméstico. Mientras estas piezas se secan, se pueden limpiar las paredes, esquinas y demás superficies del interior.

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La creadora de contenido recomienda prestar atención a los empaques de goma ubicados en las puertas, ya que en estas zonas pueden acumularse humedad y suciedad. El vinagre blanco puede utilizarse durante la limpieza de las juntas para ayudar a eliminar residuos y olores. Después de desinfectar el interior, todas las superficies deben secarse con un paño limpio antes de volver a introducir los alimentos.

El mantenimiento también debe extenderse al exterior de la nevera y, especialmente, a la zona posterior. Limpiar la superficie con un detergente neutro y retirar periódicamente el polvo acumulado alrededor del condensador puede favorecer su funcionamiento y contribuir a un menor consumo energético.